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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 15
    Enero
    2013

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    Lo que desaparece

    Pero no siempre el regreso a Ciutat te convierte en espectador de la naturaleza. A veces parece que huyes de algo que te acecha y no puedes entender el motivo. No sólo es una cuestión relacionada con el espacio; también afecta al tiempo, o más bien emana de él. ¿Qué es lo que se oculta al entendimiento y no se puede aquilatar debidamente? En esta tarde de lunes, al entrar en Ciutat, no se ponía el sol entre la púrpura del cielo, ni había nada de lo que sentirse partícipe, como si fuera más consciente que nunca de que los años pasan sobre nosotros, sobre nuestros amigos y sobre todas las cosas de la tierra. La ausencia de algo concreto en que fijarse puede ser así de simple, la lucidez que se ciñe a la experiencia del tiempo que pasa, sin más. Después voy al supermercado, y es de noche ya, y las luces de la calle son un leve contrapunto a la oscuridad. Y entonces, el estado de ánimo anterior ha sido una premonición del recuerdo de un viejo que vivía no hace mucho en el lugar en el que ahora hay un edificio de tres plantas. En verano se sentaba en el portal de su casa, en una silla de enea, y parecía explorar lo que había a su alrededor. Aún tengo la imagen muy viva del limonero de la parte de atrás de la casa, que se podía ver a través de las puertas abiertas, y que era sin duda tan superviviente como su benefactor, ya que en el barrio no hay árboles apenas. Hace cuarenta años que por aquí pastaban las vacas, me dijo un día en que nos encontramos en la cola del supermercado. Después de hablarme se quedó callado un rato, que me pareció muy largo, porque me quería decir algo más, aunque no lo hizo, aquejado de una nostalgia muy grande que pude entrever en su cara arrugada y en sus ojos de mirada fugitiva. ¿Es esto, también, una ciudad? ¿Algo que queda en la memoria, y que luego se pierde definitivamente?  

     Motivo: Recuerdo de una casa en la calle de Joan Muntaner i Bujosa

     

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