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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 05
    Julio
    2013

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    La utilización perversa del lenguaje

    Cuando el abogado defensor de Munar ve indicios de que a su defendida se le aplican métodos ‘inquisitivos’, la utilización del lenguaje se convierte en una estrategia que consiste en romper la relación entre las palabras y su significado. Éstas pierden así su carácter de comunicadoras, ese halo de riqueza de que las personas humanas nos hemos dotado para hacernos partícipes de la experiencia y del conocimiento. Cuando los procesos judiciales se alargan, los inculpados apelan a la piedad de la opinión pública, y quieren otorgarse una serie de atributos de los que carecieron cuando eran gobernantes. Qué injusta es la vida de los que se arriesgan por el bien de los demás, parecen decirnos, como si fuésemos absurdos ignorantes desagradecidos. Ayer vi el primer capítulo de una serie sobre Mario Conde, un enfoque sesgado, porque se basa en el libro que ha escrito el protagonista, que pretende haber sido un paladín de la lucha entre el poder civil y los poderes fácticos. Su batalla por la presidencia de un banco se presenta así como un derecho a la libertad a la que todos tenemos derecho…para utilizar después el poder en su provecho. Otra vez la libertad, con sus significados múltiples entrelazados, es la gran sacrificada. Y así sucesivamente, porque en su nombre se realizan las mayores vilezas. A estas alturas de la vida, uno ya no se indigna, porque hay un sentimiento más tenue pero más profundo que se apodera de nuestra mente y nos deja a un lado de los acontecimientos, intentando que la contaminación de los falsos significados no nos venza. Uno no se indigna ya: uno se entristece.  

     

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