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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 17
    Junio
    2013

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    La evolución de las ciudades

    La evolución de las ciudades va a una velocidad que no nos permite digerir los cambios. Los olores, los sabores, la sensación de vivir en un presente que enlaza con las mejores tradiciones quizás se están apagando. Sin duda estamos inaugurando nuevas tradiciones, aunque no seamos capaces de entreverlas. Hace años, Susana y yo comimos en un restaurante de Burgos, el Arriaga; a una mesa adyacente había una pareja cuya edad debía de ser más o menos la mía de ahora. Éramos los únicos parroquianos, y se veía bien a las claras que aquel restaurante, en el que comíamos un par de veces al año cuando íbamos de paso hacia Madrid, empezaba su decadencia. Creo que ahora ya no existe, o por lo menos no existe con las características de entonces. Y en un salto temporal que enlaza a Burgos con Ciutat, esta mañana he entrado en la casa Pomar Flores, y he observado que los estantes están casi vacíos. La propietaria ha respondido con melancolía a mis preguntas, quizás un tanto absurdas, un poco antes de la despedida no sólo de un comercio centenario sino de una época. Cómo recordaremos los establecimientos que ahora desaparecen, dentro de 20 ó 30 años. Cómo será la vida entonces. ¿Habrá que ir a comprar a unos grandes almacenes todo lo que necesitemos? ¿Qué restaurantes habrán sobrevivido? El poema Melancolía del destierro, de José A. Valente, empieza así: ‘Lo peor es creer / que se tiene razón por haberla tenido / o esperar que la historia devane los relojes / y nos devuelva intactos al tiempo en que quisiéramos / que todo comenzase. / Pues ni antes ni después existe ese comienzo / y el presente es su negación y tú su fruto, / hermano consumido en habitar tu sombra’.

     

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