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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 04
    Octubre
    2015

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    Mallorca

    La desaparición de los pájaros

    He leído con gran interés la reflexión semanal de Lluís Amengual, La desaparición de las golondrinas, en la que denuncia la disminución del número de golondrinas, aviones y vencejos. Al atardecer, en las calles de la ciudad antigua los vencejos vuelan entre los aleros de los edificios, trazando líneas quebradas a una extraordinaria velocidad. Son un acompañamiento delicioso para los que nos aventuramos a caminar tan sólo por el placer de hacerlo. 

    En su reflexión, Lluís Amengual  enumera las causas de esta disminución: el uso de pesticidas, y la manera de construir los nuevos edificios, que imposibilita la supervivencia de los nidos. Así, el futuro de estos insectívoros, que tanto contribuyen a nuestro bienestar, está en peligro.

    Me ha alarmado la lectura de este artículo, porque yo no había supuesto tal disminución en el número de golondrinas, vencejos y aviones. Hace unos años, a finales del verano, Julián y yo, desde la ventana de su vivienda mirábamos con atención el vuelo de los aviones que cruzaban la hermosa plaza de Roa de Duero, en Burgos. Al fondo, sobre el campanario de la iglesia, el nido de las cigüeñas es una referencia casi ancestral, vivísima. 

    Me ha alarmado, porque ha reforzado mis observaciones en Sa Cabaneta acerca de la disminución de los gorriones. Soy un simple obervador de este hecho, que he ido constatando sin poder ofrecer datos concluyentes, guiado tan sólo por mi intuición, y por la observación continuada. No sé si Lluís Amengual dispone de datos sobre este asunto que me parece de mucha importancia.

    Y si me pongo a recordar, hace varios años que no consigo escuchar el canto delicioso del ruiseñor que cada año llegaba al empezar la primavera. Pero es posible que si no lo he podido escuchar es por mi incapacidad. Esto quiero pensar, al menos. Asediado por estas dudas, que a veces no son más que una parte de las dudas más genéricas que me atenazan, me consuelo con el recuerdo de los maravillosos gorriones que nos acompañaban en los desayunos en una pastelería de Berlín, o, un poco más cerca, en Valldemossa, en el jardín de Can Molinas, en donde aún acuden a la mesa, audaces y confiados.

     

    Motivo.- La desaparición de las golondrinas, Reflexión semanal, Lluís Amengual, Diario de Mallorca, 4 de octubre de 2015

     

     

     

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