Blog 
Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
RSS - Blog de M Angel Moyà Juan

El autor

Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


Archivo

  • 28
    Noviembre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Ciutat

    La belleza de la superficie

    No sólo en la madurez es importante no aburrirse. Un niño berrea en el autobús y su madre le ofrece el teléfono móvil, con música incorporada. El niño -en el carrito, sentado- se calla pero tan sólo durante un breve, muy breve, período de menos de un minuto.

    El niño se cansa y lanza al suelo el teléfono móvil. La madre -pantalones vaqueros, expresión resignada- lo recoge y se lo pone en el bolsillo. Estoy justo enfrente de ella y la observo, incapaz de ofrecer una solución al berreo que vendrá después.

    Al bajar del autobús me siento liberado, porque Ciutat, los sábados por la mañana, tiene su punto de realidad viva, de ciudad que te acoge. Hay parejas de turistas maduras que quieren conocer lo que les ofrecemos, e incluso los ciudadanos autóctonos buscan, insistentemente, la belleza de la superficie.

    El quiosco de venta de castañas está en su sitio de otoño, con esa carga de recuerdo del pasado que nos hace pensar en lo necesario que es no olvidar nuestros orígenes, aquellos sabores primitivos de lo que nos hacía felices, a cambio de casi nada.

    Resignados a seguir por inercia mental los dictados de la modernidad, a veces olvidamos que a nuestro alcance tenemos lo que necesitamos para poder vivir dignamente. De la interiorización de lo vivido se puede extraer el combustible necesario para propulsar el presente.

    No se puede estar siempre al acecho de las modas -necesidades irreales que nos presentan como imprescindibles- para justificar los paseos por la ciudad. También hay que aprender a caminar por el placer de hacerlo. En la superficie hay una belleza que nos viene de muy lejos, y que los cambios de piel no pueden borrar: que cada cual la busque. En la madurez es importante no aburrirse. Y también en la niñez, y en la juventud.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook