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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 23
    Febrero
    2013

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    En las corrientes de la necesidad y del diseño

    De camino hacia la casa de Antonio me enfrento a los cuatro rascacielos que parecen un descubrimiento para los que venimos de otro sitio, y que sin embargo forman parte ya, por ejemplo, del paisaje de este hombre que camina apoyándose en su bastón, lentamente, y que sólo atiende al movimiento de sus piernas, como si las tuviera que gobernar con una voluntad firme.  En este pequeño parque veníamos hace años con nuestra hija mayor a descansar después de un largo paseo por el Parque Norte, y ahora se mantiene casi intacto, los árboles algo más crecidos, sin duda, y una cierta sensación de alivio que me embarga al recordar que entonces era aproximadamente feliz, si es que se puede utilizar la palabra felicidad para designar un estado de ánimo más o menos fugaz en el que vivimos envueltos de vez en cuando en la vida. Cuánta alegría da abrazar a un amigo y mantener con él una larga conversación que podríamos continuar indefinidamente. Los hijos de Antonio trabajan fuera de España, el signo de los tiempos en que vivimos: los jóvenes huyen por necesidad, y los que ya no somos jóvenes intentamos explicarnos qué es lo que sucede, y cómo podrá regenerarse el país. Madrid tiene ese caparazón de las viejas ciudades que mantienen el tipo, pero las necesidades son delatoras de una realidad que no se puede ocultar. En Callao, dos mendigos sentados con la espalda apoyada en unos grandes almacenes acarician un gato que está entre los dos, como si fuera su único consuelo. En el vagón del metro en el que viajo ha entrado una mujer pidiendo ayuda. Luego un hombre se ha puesto a recitar un poema y después ha pasado un cuenco. Todo parece dispuesto para que los necesitados sean un efecto cada vez más visible de la sociedad en crisis. Antonio me cuenta que un amigo suyo se dedica a fotografiar a personas que parecen ausentes, como si la vida que viven no fuese más que un mero transcurrir entre necesidades apremiantes que no se pueden satisfacer. Sin embargo, siempre hay resquicios que te permiten una sonrisa, un momento de alegría formal: hoy la viñeta de Forges se complementa con una de las fotografías que ilustran un artículo sobre el Madrid Fashion Week en la que cuatro modelos, dos hombre y dos mujeres, desfilan  con abrigos que según el creador, Etxeberria, responden a la ‘realidad social y económica que vivimos’ Pero yo miro la fotografía y no entiendo lo que dice el brillante diseñador vasco. La autora del artículo, Eugenia de la Torriente, dice que esos abrigos forman parte de una colección que ‘provoca emociones: incomodidad, miedo, extrañeza’.  A mí desde luego me provocan una gran sorpresa, y quizás una extrañeza que proviene de mi indefensión ante lo que me parece extravagante.  Después regreso en metro, y en el vagón se oye de repente un remedo de una de aquellas viejas canciones de Nino Bravo que llegaron a ser tan célebres hace años. Al acabar la canción un hombre de mediana edad se dirige a los pasajeros para relatarnos sus problemas. Aún me faltan muchas estaciones para llegar, y el traqueteo del tren no impide que lea el libro que me saco del bolsillo de mi chaqueta. Casi todos mis compañeros de viaje están con la tableta, con el teléfono móvil o, los menos,  con un libro de papel. Siento que mantengo una relación casi amorosa con esta ciudad llena de contradicciones,  que a pesar de todo se mantiene tan viva,  permanentemente.

    Motivo: Conversación con mi amigo Antonio. El metro. Modelos de la colección de Roberto López Etxeberria en la Madrid Fashion Week.

       

     

     

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