Blog 
Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
RSS - Blog de M Angel Moyà Juan

El autor

Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


Archivo

  • 11
    Octubre
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    En la mente siempre hay imágenes

    Otra vez vuelvo a caminar entre los almendros mientras cae una lluvia casi invisible. No quisiera repasar nada de lo sucedido recientemente, ni lo personal ni lo colectivo, quisiera dejar, por el contrario, que la conciencia esté abierta a la contemplación de lo inmediato, caminar entre los árboles como si me imaginara que son lo único que hay ahora mismo en el mundo, es decir la contemplación pura sin intromisiones perturbadoras de lo exterior o de lo interior. Delante de mí hay una loma de arcilla que no parece difícil de superar, al fin y al cabo era uno de los lugares preferidos en mis juegos de adolescente. Sí, la loma arcillosa, casi blanca debajo de los pinos, los pájaros invisibles que revolotean por su espacio íntimo, roto de vez en cuando por los cartuchos de los cazadores -coto de caza coto de caza, hay carteles por doquier- que reposan en los troncos huecos, centinelas de la eternidad vivos pero casi muertos. Y no lejos están las ovejas, las esquilas que parecen transportarme a lo más esencial: la comida y el sonido y el merodeo permanente para agotar el tiempo. O quizás los animales no tengan que consumir tiempo y nosotros sí, envueltos en esa permanente y aciaga complejidad de lo cotidiano. Llueve pero casi no llega el agua a la tierra, sedienta y resquebrajada por los calores del verano que anda todavía por ahí, como si lo hubiéramos dejado atrás en la última curva, en donde están las dos o tres higueras despojadas de higos y de vida. En cualquier momento empezaré pensar de nuevo en algo, lo sé, lo barrunto de pronto cuando me empiezan a rondar imágenes de la mañana, que quiero expulsar para que mi mente en blanco pueda proseguir su camino. Un orden interior es necesario para poder ser uno mismo a cualquier hora del día y de la noche, y para ir acercándonos al centro de la realidad, que se amontona poco a poco y se convierte en una loma de arcilla o de granito o de lo que sea, fugazmente.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook