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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 01
    Marzo
    2013

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    El teatro

    Recuerdo a María Asquerino caminando desde la Plaza de las Tortugas hasta el Teatro Principal, en donde actuaba aquella noche como protagonista de ‘Anillos para una dama’. Caminaba con parsimonia, conversando con varias personas más, mientras Susana y yo estábamos por allí esperando a que abrieran las puertas del teatro. José Luis López Vázquez fue el primer actor que me impresionó con fuerza. Interpretaba a Willy Loman en ‘La muerte de un viajante’ de Arthur Miller. Yo tenía veintitantos años, y era Susana quien me había aficionado al teatro, así como mi amigo Jesús Lores, que lo prefería al cine, porque en el teatro, me decía, los actores están justo enfrente y se puede dialogar con ellos, por lo menos con la mirada, y aplaudirles e incluso increparles, si hiciera falta. Yo le daba la razón, porque Jesús era muy inteligente, y además muy buena persona, que son dos cualidades que raramente se presentan unidas, porque la naturaleza ha sido muy avara al asociarlas en un mismo individuo. Pero fue justamente aquel Willy Loman quien me hizo descubrir la fuerza de un personaje que entonces me pareció conmovedor, porque me transmitía aspectos de la vida de los otros que yo nunca había percibido anteriormente. Y ahora, tantos años después, me conmueve aún más, porque es ahora cuando ‘La muerte de un viajante’ retrata con precisión lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. Ha muerto María Asquerino, y a mí me ha dado mucha pena, aunque haya muerto a una edad en la que muchas personas se mueren, porque era una gran actriz que alumbraba los escenarios. Aquí el teatro perdura a duras penas debido en buena parte al teatro Sans y al teatro del Mar, y a que en algunos pueblos, como Andratx y Manacor, se celebran festivales a los que acuden esforzadas compañías que luchan con afán para que la actividad teatral sobreviva. Sin embargo, la crisis y la apatía son un muro infranqueable para que llegue el buen teatro de fuera, que sirve a veces para situarnos en el centro de algún debate, aunque sea un debate tan sólo estético. Camino bajo la lluvia, me dejo llevar por las calles que en otros tiempos han sido las calles de otras personas que ya no están. Uno se vuelve nostálgico, es decir: indefenso, como si se fuera acercando al punto en que la lucidez ha de ser el atributo fundamental de la razón para que ésta pueda decidir el camino que hay que tomar. El inmenso escenario de los supervivientes ha sido antes el cobijo de otros que buscaron en su entorno la identificación con sus anhelos. Recuerdo de nuevo las tres caras de Eduardo Arroyo que vi ayer en la exposición de la Fundación Juan March, y sonrío porque quizás haya en ellas el profundo sentimiento de no dejarse llevar por la insatisfacción, esforzadamente.
    Motivo: Recordando a María Asquerino

     

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