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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 04
    Mayo
    2013

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    El pianista Oscar Caravaca

    El concierto para piano de Robert Schumann fue muy vivo y vibrante, porque el solista, Oscar Caravaca, en cada uno de sus movimientos parecía querer entender emocionalmente lo que estaba interpretando. Al teclear, no estaba repitiendo algo que se sabe de memoria, sino que establecía entre el piano y él un intercambio de mensajes que los asistentes gozamos como un diálogo del que podíamos participar. La música necesita sensaciones nuevas, que en cada concierto se han de revelar como necesarias, en el sentido de que, dado que la interpretación racional es siempre un objetivo inalcanzable, la emoción que nos provoca no ha de estar basada en audiciones anteriores, sino en la audición a la que asistimos. La vibración de una tecla, el repiqueteo de los dedos y el movimiento de las manos: escuchar es también poder mirar el cuerpo del intérprete, que quiere ayudar con su balanceo hacia la izquierda, con su torso que oscila, las sucesivas exploraciones del teclado, que es un territorio aparentemente conocido y que sin embargo está siempre por descubrir. En la música en directo hay siempre una búsqueda de un extraño centro al que queremos llegar, en el que se concentra el sentido de la experiencia de cada espectador. El sabor que nos deja esa búsqueda depende de la pasión y del coraje del intérprete para desbrozar el camino que nos lleva a él, a ese centro misterioso, a lo que contribuyen decisivamente la verdad de sus gestos y su capacidad de comunicar que lo que interpreta lo interpreta para cada uno de nosotros. Cuando Oscar Caravaca dejó el escenario, cansado por el esfuerzo realizado, andaba con elegancia y serenidad, y con una melancolía fugaz, como si el concierto que acababa de interpretar fuera irrepetible. 

    Motivo: Concierto para piano, Robert Schumann. Sa  Simfònica Balearic Simphony. Luis Remartínez, director. Oscar Caravaca, piano

     

     

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