Blog 
Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
RSS - Blog de M Angel Moyà Juan

El autor

Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


Archivo

  • 03
    Febrero
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    El destino de Brahms y de Mahler

    ¿Es posible que la música se saboree desde un lugar al que se accede después de muchas experiencias que no tienen únicamente relación con ella? Al escuchar a Mahler estoy muy condicionado por la película Muerte en Venecia, de Visconti. El adagietto de la Sinfonía nº 5 sobrevuela en mi imaginación con las imágenes de Gustav von Aschenbach sentado en la playa. ¿Cómo quitármelo de la cabeza antes de escuchar la Sinfonía nº 4 el pasado viernes por la noche en el Teatro Principal? Algunos compases me recordaron el adagietto, o quizás fui yo quien, nostálgicamente, imaginó el parecido. La música que nos ha gustado nos llega desde las profundidades de la memoria, así que puede salir a flote en cualquier momento. Todos los placeres de la vida se relacionan, y hay una conexión entre ellos que surge del tiempo consumido. La música de Mahler se me aparece como la indagación de un genio solitario que vivió en un mundo en el que los grandes descubrimientos fueron el resultado del trabajo de otros genios solitarios. Bohr y Heisenberg establecieron la indeterminación como vía de conocimiento, y algo hay de indeterminación en Mahler, porque la aparición súbita de un determinado instrumento, como en alguno de los movimientos de la sinfonía número 4, parece romper la melodía: hay que llamar la atención sobre lo que no vemos y que sin duda existe, mientras que Brahms, en su Canción del Destino nos lega una melodía bella y cerrada en sí misma, la eternidad como un misterio que interpretamos sometidos al poder de los dioses. Pero a principios del siglo XX la humanidad vivía una vorágine de cambios, y el futuro parecía un paisaje sin límites que había que explorar. Estaba todo por hacer, y el talento de las personas humanas sería capaz de desentrañar los enigmas y de avanzar hacia el progreso. El futuro ya no es la eternidad absoluta sino el cultivo del espíritu humano que se lanza a la aventura del conocimiento, aunque también abocado a derrotas dolorosas. Es el momento en que interviene la soprano, que desde el comienzo parece gozar de su participación como si se hubiera abandonado a sus sentimientos desde su lugar privilegiado de intérprete de la civilización. Un lugar privilegiado desde el que se saborea la música, y que hay que conquistar, trabajosamente.

    MotivoConcierto 5. Orquestra Simfònica Illes Baleas Ciutat de Palma. Teatre Principal. Canción del destino, Brahms. Sinfonía nº 4, Mahler. Maia Planas, soprano.

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook