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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 17
    Enero
    2016

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    Ciutat

    Ciutat, por Josep Planas (II): Nins

    El retrato de un niño en Ca'n Pere Antoni, el 5 de junio de 1961, puede parecer la imagen de un niño que no vemos ya por las calles de Ciutat, por su manera de vestir, por su manera incluso de colocar sus brazos, como si quisiera recoger sus manos, escondiéndolas en la chaqueta, que tiene un agujero en el codo. Su pelo revuelto, levantado hacia arriba, revuelto más por desaliño que por el viento, la mirada hacia el fotógrafo como un interrogante pero también como una aceptación de sus circunstancias. Eran tiempos en que una fotografía era mucho más que un gesto: era también algo excepcional. Las pocas fotografías que conservo de aquellos años, cuando yo tenía la misma edad que el niño del retrato, tienen una atmósfera parecida. Vistas desde ahora, parece que estábamos sorprendidos, que el mundo que había a nuestro alrededor era un misterio por el que había que transitar desde una ignorancia que buscábamos superar con muy pocos medios. En la siguiente fotografía, al niño de antes le acompaña otro, más o menos de su edad, aunque es un poco más alto. Éste se muestra más ufano, mirando sin miedo, como si le gustara ser fotografiado, mientras que el primero sigue en la misma actitud que en el retrato: no se ofrece de lleno, y levanta el brazo para cubrirse, quizás debido al sol pero quizás debido a la misma prevención que antes: un pudor que le empuja a refugiarse en sí mismo. Y ese pudor, ay, lo delata: volvemos a ver no sólo el agujero de la manga de la chaqueta, sino otros agujeros que llevan el signo de la pobreza. ¿No asistían al colegio estos dos niños? Llevan unos cestos de mimbre, y un cántaro, seguramente para vender a los turistas. ¿Cómo sabríamos de dónde venimos sin el fulgor tenue, sin la veracidad de estas fotografías?

     

     

    Motivo: Fotografías de Josep Planas

    Romance para piano y violín, op.11, Dvorák

    Serenade, Schubert

    La música acompaña la mirada y aumenta la capacidad de indagación, entrando de repente como si fuésemos intrusos en el momento en que unos niños juegan a las canicas en Es Jonquet, el 3 de marzo de 1969, o cuando una maestra explica la lección a sus alumnos, en el Colegio Público de Establiments. 

     

     

     

     

          

     

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