Blog 
Mirada Exterior
RSS - Blog de María José Iglesias

Archivo

  • 07
    Agosto
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Todos temen a Trump

    “A Hillary Clinton le dije, ven a mi boda, y vino a mi boda. No tenía elección. Yo había donado a su fundación”. Con ese ejemplo, Donald Trump dio a entender el jueves en Cleveland, que en la democracia americana se ha abierto una enorme brecha y que ahí está el con sus grúas, palas y obreros inmigrantes, dispuesto a para solventarla. El primer debate de los candidatos republicanos se convirtió en un todos contra Donald y en un Donald contra Hillary. El mega millonario neoyorkino, vencedor en las encuestas, con propuestas contundentes, políticamente incorrectas, suma apoyos en la desencantada América profunda. Trump se dirigió directamente a Hillary, la única a la que reconoce como rival. Anunció que si no gana la nominación se presentará como independiente, “Rossperotismo” en estado puro, aderezado con el brillante populismo del hombre de negocios que escribe libros sobre su propio ascenso, y que igual construye hoteles que protagoniza realities. Más vale no minusvalorar a Donald. Para muchos estadounidenses es un ejemplo, para otros encarna los rancios valores de los republicanos más radicales. A él no le importa, va por libre. El caso es que Hillary está de los nervios. No acaba de remontar en las encuestas y ya no sabe que hacer para enganchar con esa clase media que la mira con recelo. Jeb Bush, favorito en las quinielas de los conservadores, hasta la irrupción del magnate en la campaña, ve resucitado el viejo fantasma de Ross Perot, el multimillonario texano independiente, que propició la derrota de su padre, George Bush, en 1992, contra Bill Clinton, con un programa ultraconservador. Perot logró casi un 20% de los votos. En 1996 volvió a la carga. Una vez más, entre los apellidos Clinton y Bush surge un tercero en discordia, lo que pasa es que esta vez, se trata de una especie de fuerza de la naturaleza, a la que es difícil controlar.

    Cualquier cosa que hace o dice Trump se amplifica millones de veces. Tiene el poder económico y también una personalidad arrolladora, más cercana a la del americano medio que a los millonarios snobs de los Haptoms, de hecho, su paraíso particular está en Palm Beach (Florida). "Tenemos un presidente que no tiene ni idea de lo que hace". Lo dijo en referencia a Obama, pensando, tal vez, en el discutido Obamacare y en las últimas hazañas internacionales –el acuerdo con Irá y el deshielo con Cuba- tan cuestionados por las filas conservadoras. El jueves, los responsables de la campaña de Hillary realizaron un envío masivo de mails a sus seguidores, indicando que la candidata no vería el debate de Ohio y solicitando donaciones para contrarrestar a los conservadores. Los aspirantes demócratas a la nominación se verán las caras el 13 de octubre. Hasta entonces Trump tiene mucho campo para correr.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook