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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Blog MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA  - Marc Llorente

Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 19
    Enero
    2012

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    Tocados y hundidos

    El insumergible Titanic naufragó hace casi 100 años en una sopa nocturna de marisco con el agua fría. El capitán se hundió con el buque y todavía no ha salido a flote con su ilustre gorra. El crucero de lujo Costa Concordia ha encallado y se ha escorado por un error. El chofer no respetó las normas de circulación marítimas... El capi huyó en un bote, pero dice que ha salvado miles de turistas con el traje de Superman.

    En el poderoso Titanic no salieron los ricos y los pobres a la vez del gigante acuático. Muchos de primera clase sobrevivieron y pocos de tercera división pudieron contarlo. Los triunfadores estaban por encima de los perdedores. Como siempre. Y todos marchaban rumbo hacia el progreso cuando chocó con una farola congelada y se sumergió en el fondo del mar, matarile, rile, rile... 

    Naufragó la idea plutócrata de la prosperidad y hoy vuelve a hundirse el coloso de papel. Es la fiera competitividad del egoísmo. En la película de Cameron, la niña rica, harta de su mundo cursi, rígido y adinerado, se salva. El joven bohemio, no. La peli volverá a las pantallas en 3D el próximo mes de abril coincidiendo con el centenario del más célebre naufragio.

    "¡Suba a bordo, coño!", le dijo un comandante de la capitanía de Livorno al jefe del Concordia para que regresara a echar un cable a las personas atrapadas. "¡Se sienten, coño!", gritó algún tricornio incivil del 23-F, en 1981, a sus señorías. O lo de "¡Quieto todo el mundo!" y "¡Todo el mundo al suelo!" Pues así estamos con los golpes de la ineptitud y la truhanería políticas y de las instituciones financieras para tomar el timón del Estado. ¿Irreversiblemente? 

    De momento, la desgracia y el daño medioambiental están en acción por las 2.380 toneladas de combustible del Costa Discordia. En fin. Seguimos tocados y hundidos.   

     

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