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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Blog MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA  - Marc Llorente

Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 11
    Febrero
    2013

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    ¡Se quieren!

    En el día de los enamorados resplandece el amor por todos los lugares. ¡Da gusto! Las parejas se hacen mutuamente obsequios y las tiendas lo celebran a pesar de la crisis. Se quieren y hay que hacer una demostración en el día de San Valentín.

    Los que no se aman, aunque vivan bajo el mismo techo, hacen una tregua y fuman la pipa de la paz. Se regalan bombones, flores, corbatas o cualquier otra bagatela. Es el día de los enamorados. Es obligatorio arrinconar los malos humos y hacer regalitos a la persona amada u odiada. Depende. Tiempo habrá para seguir tirándose los trastos a la cabeza. 

    Los guardias vigilan atentamente. Las normas deben cumplirse. O multa por no cumplirlas como Dios manda. Baja el santo Valentín en el ascensor de las alturas y echa una ojeada al paisaje. Las desavenencias están prohibidas en el día del amor. Si alguna pareja no funciona, ahí está él  con objeto de arreglar los posibles desamores. 

    Los enamorados en el ámbito de la política se obsequian buenas palabras, guiños y muecas alegres. La oposición lanza besos a los sacrificados gobernantes, así como los gobernantes abrazan a sus adversarios y a la pobre ciudadanía. Tiempo habrá, ya digo, para seguir tirándose los trastos a la cabeza.

    Dejen las discusiones y que reluzca el amor por todos los lugares. Hagan regalos, fumen la pipa de la paz... Que San Valentín nos otorgue su bendición y que elija bien el cielo a su nuevo representante tras la renuncia de Ratzinger.

    Pospongan las peleas para el día después. Y que los guardias multen a quienes no cumplan las más elementales normas de urbanidad. Por cierto, tengo una tienda de regalos situada en la calle... Pasen, vean y compren, por favor. A pesar de la crisis.    

     

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