Blog 
MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
RSS - Blog de Marc Llorente

El autor

Blog MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA  - Marc Llorente

Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


Archivo

  • 20
    Diciembre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    El botón del fin del mundo

    Yo no sé si apretar el botoncito con el mando o concederos una prórroga a ver qué ocurre. Un día se me ocurrió crear al hombre a mi imagen y semejanza después de fabricar el mundo. Y todo eso en el tiempo récord  de seis días, ya que al séptimo descansé. Pero el tiro del invento me salió por la culata... ¡Qué gente!

    Vuestros primeros progenitores tomaron la manzana prohibida del árbol de la ciencia del bien y del mal, y a partir de ahí se lió. Elegisteis la senda del disparate y en ella seguís instalados. Como dice mi representante en la Tierra, la egoísta ambición del "capitalismo financiero" lo mancha todo. 

    La creciente desigualdad que ello provoca entre los individuos es palpable. En promover la vida y buscar el bien común está la solución si queréis huir de cualquier clase de crisis o de conflictos. Habéis sido hechos para la paz. Para tener un presente y un futuro dignos.

    Yo, hijos míos, pongo mi empeño en iluminar con mi bombilla la mente gris u oscura de los que gobiernan las naciones. Al parecer no tengo mucho éxito. El descaro, la necedad y las engañifas continúan marcándoles el camino. Sólo les precocupa su bienestar y el de sus allegados. No el progreso de los demás. O sea, que no sé si apretar el botón del fin del mundo o conceder una prórroga.

    No sé si hacer un desahucio general y dejaros sin planeta o permitir que sigáis en él. O desahuciar a la pillería reinante y dejar al resto en el globo para que os organicéis de otra manera y ganéis al capital especulativo y a la involución social y cultural. Ya vale de poner alfombras a los elegidos y de que se abofetee a la población. Ésa es la alternativa y ése es el espacio donde se ubica la verdadera esperanza.

    No. No apretaré el botón del fin del mundo. Concedo a todos una prórroga renovable en función de cómo vayan las cosas. Depende de cada uno de vosotros. Y una rigurosa advertencia a los que cortan y pinchan. Si no, tomaréis varias tazas del chocolate que administráis al prójimo. ¿Entendido? Pues eso.       

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook