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Mi ¿amiga? Pascualita
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Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


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  • 28
    Diciembre
    2015

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    Cultura Mallorca

    ¡Viaje a la vistaaaaaaaaa!

    ¡Viaje a la vistaaaaaa!

     

    - ¡¡¡AVEMARIAPURÍSIMAAAAAAAAAAAAA!!! - ¿Es necesario gritar tanto estando en fiestas? - ¿Que tendrá que ver la velocidad con el tocino, boba de Coria? - Pues que ya no soy tan joven y las resacas me duran más. - Que juventud más floja tenemos. Desde luego no te pareces ni a tu abuela ni a mi. - ¿Por qué iba a parecerme a usted si no somos familia? - Como eres tan rara, cualquiera sabe. Yo, de ti, me haría mirar el ADN. Creo que no ha evolucionado desde que a los peces les crecieron patas y se transformaron en bichos terrestres.

    - ¡¡¡NOS VAMOS DE VIAJE!!! - Baje el volúmen que la oigo perfectamente... ¿Nos vamos de viaje? - Ves como estás como una tapia. - ¿Quién va a viajar? - Tu abuela, tú, la Momia y yo. - ¿Le tocó la Lotería y no dijo nada? - No me ha tocado nada. Ni siquiera el gordo de la esquina. Es que he encontrado una cartera repleta de billetes de 500 euros. - ¡¡¡¿QUE ME DICE?!!! - Que he encontrad...  - ¡Que sí, que sí! pero ¿DONDE? - Muy cerca de la Torre del Paseo Marítimo de tus abuelitos. - ¿Ah, síiiiiiii...? - Fue una cosa muy curiosa. Vi salir a Andresito de su casa y poco después encontré la cartera. - ¡Vaya! - Eso mismo pensé yo ¡Vaya! - ¿No le preguntó al abuelito si era suya por si se le hubiése caído? - Pues, no. Parecía tener prisa y no quise entretenerlo por una tontería.

    - ¿Tontería? ¡Cotilla, lo que ha echo es un robo! - Que palabra MAS fea... Le llamé: Andresitooooo. Eso sí, con la boca pequeña porque tu abuelito es rico y ya se sabe que ésta gente, cuanto más tiene más quiere. - Seguro que no la oyó. - Seguro. - ¡Tiene que devolverla! - No puedo porque ya he conjurado el encuentro entre la cartera y yo. He dicho: Santa Rita, Santa Rita, lo que se da no se quita. - Pero a usted no le han dado nada. - ¿Cómo que no? La Vida me ha hecho un regalo ¡Y menudo regalo! - Llamaré al abuelito y se lo diré. - Lo negaré aunque me den tormento. Por otra parte, si no quieres viajar a todo tren, sin comer hamburguesas ni perritos calientes y dormir en colchones blanditos, suaves y acogedores. Y ser tratada como una princesa rusa en la Europa de los años veinte, no vengas. - ¡Claro que vendré!

    - ¿La abuela lo sabe? - Sí. - ¿Y lo consiente? - Está loca por hacer el viaje y ligar yogurines de los que salen en las revistas. - ¡¡¡Yo también lo quiero!!! - Pues pónte a la cola jejejejeje

    Cuando se fue la Cotilla corrí al acuario. Pascualita nadaba lentamente cerca de las algas. - La Cotilla no lo sabe pero, tu también vendrás de viaje. - La sirena ni se inmutó. - Pensé que darías saltos mortales de alegría. Y luego dice la abuela que soy sosa ¡Tú si que lo eres, mamarracho! - Como un misil teledirigido, Pascualita salió del agua con la dentadura de tiburón por delante. No me dio tiempo a apartarme cuando ya la tenía encima del pecho mordiendo a diestro y siniestro. El dolor era horrible y grité, lloré, blasfemé, me acordé de toda la familia del bicho asqueroso que me tenía ojeriza. En pocos minutos mi pechera no tenía nada que envidiar a la de Marilín Monroe ¡y seguía aumentando!

    La abuela y la Cotilla vinieron por la tarde para hablar del viaje. Al verme, la envidia cochina apareció en sus ojos. - ¿Has comprado globos en la tienda del señor Li? (preguntó la Cotilla) Y la abuela, torciendo el gesto, soltó: "¡Ni así te llevarás a los más cachas, tramposa!"

     

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