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Mi ¿amiga? Pascualita
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Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


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  • 04
    Noviembre
    2013

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    Tutankamón.

     Cuando he llegado a casa estaba la mesa puesta con la vajilla nueva y las copas que juntó la abuela con los puntos de los polvos de lavar. - "Tenemos invitados. Vienen Andresito y su madre" - ¿No querrán echarse atrás con la boda? Es que me gusta mucho la Torre del Paseo Marítimo. - "¡No, boba! Además, me la deja en herencia" - Para mí eso no es ninguna garantía. - "Pues debería serlo porque, para cosas como esta, nunca quiero ser la primera en irme" - Un escalofrío recorrió mi espalda. - No sé lo que quieres decir, abuela. - Me miró sonriente. - "Eres tonta... pero no tanto" -Pobre Andresito, pensé, aunque en seguida me repuse pensando que, algún día despertaría viendo la bahía de Palma desde la cama y eso bien vale el sacrificio... de otro.

    - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaa! ¿Hay banquete? Eso se avisa, mujer y no hubiese desayunado. - Es una comida F-A-M-I-L-I-A-R (dije recalcando las letras) - ¡Qué bien! Seremos cinco por lo que veo. - Así es, porque también viene el Médico. - Pues vaya fallo, guapa, porque no le habéis puesto cubierto.

    El Médico no vino. Estaba de manifestación contra los recortes de Sanidad y la Cotilla ocupó su lugar. Hay que ver lo bien que come la Momia: ocho canelones rebosantes de bechamel que rebañó con pan hasta dejar el plato brillante - (¡Vaya saque que tiene tu futura bisabuelita!) musitó en mi oído la Cotilla - (Usted no se queda corta. ¡Ya lleva doce!) - (Así ya habré cenado)

    Mientras La Momia comía a dos carrillos, Andresito se pasó la comida pidiendo prudencia a su madre pero ésta había desconectado el sonotone, sabiendo lo pesado que podía llegar a ser su hijo y disfrutó de lo lindo.  Luego, con una copa de cava en la mano, propuso un brindis: - Por el hallazgo,tal día como hoy, de la tumba de Tutankamón. Un momento maravilloso, irrepetible y lleno incertidumbre porque no se sabía si la tumba había sido violada por los ladrones. Howar Carter, como era muy responsable y un sieso, si lo sabré yo, no quiso abrirla hasta que llegó san Paganini, o sea, Lord Carnarvon. - "¿Conociste a Carter?" - Estaba liada con él. Y también era la amante del Lord. Yo no era tonta y allí había aventura y dinero. - ¡¡¡Mamá, por favor!!! - Como no me salían las cuentas, levanté la voz para que la Momia me oyera. - ¡Pero si hace 91 años de eso!... ¿cuántos tiene usted?

    Se montó una discusión sobre mi mala educación - "Ay, que disgusto me acaba de dar" gritó la abuela de manera poco convincente. - ¡La cruz que tiene esta mujer con su nieta! (apostilló la Cotilla) - Yo era muy joven entonces... Bellísima a mis 16 años... - ¡Esta tía es de la quinta del faraón ese! - ¡¡¡Cotilla!!! (gritamos todos) - Entonces oímos un chapoteo que venía de la cocina. Andresito nos miró extrañado. La Cotilla palideció. La abuela y yo nos hicimos las locas y la Momia, poniendo los ojos en blanco, suspiró - ¡Ay, querido Tut!

     

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