Blog 
Mi ¿amiga? Pascualita
RSS - Blog de Isabel JiménezBravo Llabrés

El autor

Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


Archivo

  • 07
    Noviembre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Sangre.

    Para cambiar de ambiente y estar cerca del mar aprovechando el día soleado, he ido a la Torre del Paseo Marítimo a comer. Andresito me ha saludado tan cariñoso como siempre pero yo he tenido que disimular. Soy rencorosa como Pascualita... ¿seremos familia? - Abuela ¿algún familiar tuyo fue pescador? - "Pues... Sí. Creo que mi tatarabuelo, Crucificado... ¿por qué?" - Por curiosidad... ¿Tuvo amores en cada puerto? - "Posiblemente, aunque por poco tiempo porque un día les pilló una galerna y el barco se fue a pique" -  Entonces  mi razonamiento no va desencaminado. - "No sabía que razonaras ¡Menudo descubrimiento!... ¿Me lo vas a contar?" - A veces me sorprendo cuando veo lo parecidas que somos Pascualita y yo... - "¿En qué? será en lo fea porque nadando no llegas ni a la esquina"

    - Te hablo en serio. - "Yo también..."  - Tengo defectos que también tiene ella. - "Es verdad. Eres rencorosa y envidiosa" - Quizá la culpa sea de tu bisabuelo ( las finas cejas de la abuela se levantaron por el asombro) Tal vez, en el fondo del mar conoció a una antepasada de Pascualita, se enamoraron y tuvieron descendencia. Por eso ahora, Pascualita y yo compartimos estos defectos. - "Imposible que seáis familia. La sirena es todo eso pero de tonta no tiene un pelo y tu tienes una cabellera larguísima" - ¿Me estás llamando tonta? - "Con todas las letras. Mi bisabuelo no tenía branquias" - ¿Cómo lo sabes? - "Ni aguantaba un minuto bajo el agua." - ¿Estabas allí para dar fe? - "Ni tuvo amores con una sirena, alma de cántaro" - No lo sabes. - "¡Eso se hubiese contado en familia!" - Sería el secreto mejor guardado... Del mismo modo que Geoooorge sabe que Pepe es familiar suyo, yo sé que Pascualita lo es mía. ¡Escucho la llamada de la sangre!

    - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaa! - Esta mujer está hasta en la sopa. ¿Qué hace aquí? - He ido a tu casa y el vecino de arriba me ha dicho que estarías aquí... Yo me apunto a lo de la sangre. - "¿Te has echo donante? Tus transfusiones serán de chinchón" - ¡Ni hablar de pincharme! Lo que quiero es un plato de frito mallorquín con sangre. Hum, se me hace la boca agua. - La abuela, solícita con su amiga, mandó a Geooorge a la compra.

    Cogí un poco de sangre antes de que la frieran y la guardé en una servilleta. En un momento en que todos hablábamos a la vez y nadie estaba pendiente de nadie, le pasé un poco a Pascualita, que estaba en el termo de los chinos, colgado de mi cuello. El sabor debió recodarle tiempos mejores en los que nadaba libre en el mar y tenía que cazar para poder comer. Dio una voltereta sin que pudiera evitarlo y cayó en el plato del frito. La sangre encendió su espíritu cazador . Había vuelto a sus raíces y ahora, lo sabía, conquistaría el mundo.

    Solo la abuela y yo sabíamos que el torbellino que esparcía la comida por todo, era una sirena loca y neurasténica, que se creía Alejandro Magno. Andresito, asustado, llamó al mayordomo que cuando vio el jaleo pensó que se enfrentaba al Demonio de Tasmania y salió del comedor a paso de carga. Entonces el abuelito lanzó su servilleta sobre el extraño fenómeno que paró en seco su ataque. Luego alargó la mano y cogió al "bicho" envuelto en la servilleta. Antes de que pudiera abrirla, los dientecitos de tiburón se clavaron en sus dedos y el abuelito aulló de dolor. Mientras Geooorge se lo llevaba al ambulatorio donde trabaja el Médico, la Cotilla juntó todo el frito esparcido por el comedor y se sentó a comer. - ¿No le afecta lo que ha pasado? (pregunté) - ¡Ya lo creo! Ahora me toca más cantidad jejejejeje.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook