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Mi ¿amiga? Pascualita
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Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


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  • 21
    Septiembre
    2014

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    Recordando.

     - ¿Es necesario sudar tanto a mediados de septiembre? Te lo pregunto, Pascualita porque es algo que me tiene preocupada. ¿No será más bien que nos lo han impuesto los Pinochos con nocturnidad y alevosía? No me extrañaría porque, mientras no paramos de quejamos del calor, ellos van a lo suyo que es recortar y pisar derechos ganados a pulso unos y a sangre y fuego otros.

    ¿Quieres más cola cao?... Toma... ¡No, esta ensaimada es mía, guapa. La tuya ya te la has comido!... Ahora ya sabemos que los escoceses han dicho NO a ser una nación independiente... pero mientras tanto se quedarán con todo lo que les ha prometido el gobierno para que no se vayan. Les ha salido bien la jugada ¡Ah! y el ministro que estaba fervientemente a favor de SI, ha dimitido... ¿En tu hábitat también se dimite cuando se fracasa?... Aquí no es costumbre aunque algunos casos, raros, ha habido... No dimite nadie porque hacen los asientos de los políticos demasiado cómodos y se apoltronan... Otra cosa sería si fueran de madera pura y dura, sin relleno.  Sillas toscas y bastas... de esas que dejan el culo pelado jejejejejeje Ahora me estoy imaginando un mandril con cara de político ¡Menudo espectáculo!

    Pascualita hacía como que me escuchaba pero no le quitaba ojo al trozo de ensaimada que yo tenía en la mano y movía de acá para allá, al compás de la conversación. De pronto dio un salto prodigioso con la boca abierta y los dientes preparados para coger y no soltar, la presa. - ¡Maldita sea! - No me dio tiempo a salvar mi rico bocado pero sí a darle una patada al cubo de fregar de los chinos y mandarlo al otro extremo de la cocinna. El morrón que se dio la sirena repicó en el suelo porque rebotó. Me partía de risa viéndola desorientada, con los ojos bizcos - ¿Estás viendo pajaritos o pececitos? jajajajajajaja

    Me puse el guante de acero y las gafas de sol para meterla en el cubo aunque, por el momento, era inofensiva. La vi caer sobre la arena del fondo y desaparecer entre las algas... Llevaba un buen rato sin salir cuando empecé a preocuparme - ¿La habré mandado al otro barrio? (me dije) - Así que recurrí al chinchón y dejé caer un buen chorro en el agua de mar, luego me senté con la cabeza de Pepe entre las manos, a esperar la reacción.

    Me vino a la mente la Cotilla. La pobre lleva unos días sin poder sentarse por los mordiscos de la sirena en salva sea la parte jejejejejejeje. La verdad es que la vecina está graciosa andando como un pato mareado. Lo bueno fue cuando en el ambulatorio le preguntaron quién le había echo ese estropicio. La mujer no supo que responder - ¿Cómo no lo va a saber, alma cándida? Esto ha sido un ataque en toda regla. - La Cotilla lloraba a moco tendido y parecía más asustada que dolorida. Al final, entre hipos y llantos, dio su versión de lo que creía que había pasado - Ha... ha sido... ¡hip!... el marido ¡ay, ay, ya, ay!,... el marido de mi amigaaaaaaaaaa ¡buaaaaaaaaaa! - ¿Le ha morido "ahí"? (el médico no salía de su asombro) ¡Que bestia! Ahora mismo va a ponerle una denuncia a ese animal. - No puedo... ¡buaaaaaaaa! ¡no puedoooooo!... - ¿Cómo que no? ¿No querrá que se vaya de rositas? - Está ¡muertooooooooooo! ¡ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay! - ¡¡¡¿Lo ha matado?!!! - Sí, pero... ¡hip!... hace ya tiempo... ¡buaaaaaaaaaaa! - La abuela, que estaba con ella, le arreó una patada en la espinilla que la dejó sin resuello, mientras el médico y la enfermera, nerviosos, hablaban de llamar a la policía.

    Cuando llegó el Municipal y nos vio, se temió lo peor. El médico explicó lo mejor que pudo la historia del fantasma del primer marido que se aparecía de vez en cuando, con malas intenciones. A medida que hablaba, el Municipal iba perdiendo el color y el valor. - ¡Fíjese que destrozo le ha echo en las posaderas a la pobre mujer! - Bedulio no quiso ver más, salió corriendo, se metió en el coche y se perdió de vista. A la Cotilla, con tanto lloro, se le escapó un eructo de los que hacen temblar las paredes - ¡Puag... apesta a alcohol! (dijo la enfermera.

    Poco después llegábamos a casa en el rolls royce y Geoooorge tuvo que cargar con la Cotilla a la espalda y llevarla hasta el antiguo cuarto de la abuela donde la tendió boca abajo en la cama - ¿Eso quiere decir que va a quedarse AQUÍ? - "¿Te has vuelto lista de golpe? porque lo has adivinado ¡A la señora le ha tocado una muñeca chochona! jajajajajaja ¡A divertirse, guapa!" - ¡Y se largó!

     

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