Blog 
Mi ¿amiga? Pascualita
RSS - Blog de Isabel JiménezBravo Llabrés

El autor

Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


Archivo

  • 08
    Marzo
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    ¿Qué le pasa a Pascualita?

     - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaa! ¡Vengo del médico! - Pobre hombre. - Dile a tu nieta que  no empiece a meterse conmigo porque, seguramente, la culpa de mis males la tiene ella. - La abuela y yo nos quedamos mirando a la Cotilla con ojos de búho - "¿Y ahora qué me dices?" - De un tiempo a esta parte hay días que tengo mucho dolor de cabeza... - Es que la tiene muy gorda jejejejejeje... - Sobre todo después de la siesta... - ¿Para eso ha ido a molestar al médico? Si me hubiese consultado a mí, se lo habría dicho. - ¡Mira, guapa, si crees que por acostarte cada año bisiesto con el Médico ya eres doctora en medicina, estás MUY equivocada ¡Y no me calientes que la vamos a tener! - "Caramba, como viene este año la Primavera."

    Después de comer la Cotilla sacó un paquete de cigarrillos y encendió uno antes de que me diera tiempo a quitárselo. - ¡Me lo ha recetado el médico! Son hierbas medicinales que calman los nervios. - ¡No me cuente historias! Todo lo que se fuma son hierbas así que ¡apáguelo! - Tuvimos un pequeño rifirrafe  mientras la abuela hacía equilibrios con las copas y las tazas del café para que no las tiráramos. La Cotilla manoteaba con el cigarrillo entre los dedos y a pesar de la edad, era rápida de reflejos la condenada. En una de estas el cigarrillo pasó sobre su cabeza y prendió en la pelambrera. - "¡¡¡Cotilla, que te quemaaaaasssssssss!!!" - ¡Aaaayyyy, aaaayyyy..¡Adios, amiga!... (que teatrera es la jodía) Búscame un buen sitio en la pared de los finados... de El Funeral... aaayyy, aaaayyyy... - "No podrá ser porque no eres socia de nuestro club." (dijo la abuela, muy seria) - Le tiré una toalla mojada sobre pelo y se acabó el incendio. - Meta la cabeza bajo el agua por si quedan rescoldos. - Yo pensaba en el lavabo o en el fregadero pero ella metió la cabeza dentro del "acuario" porque le quedaba más a mano y acto seguido, la abuela y yo, contuvimos la respiración. Pascualita salió del barco hundido, se impulsó con la cola y saltó sobre la Cotilla. Y entonces ocurrió algo que nos dejó estupefactas: la sirena alargó sus manitas palmeadas y acarició la cabeza de la vecina.

    Tuvimos que sacarla para que no se ahogara - Ayyyyy, que gustirrinín. Que manos tienes - le dijo a la abuela - "No he sid..." - Un codazo a tiempo bastó para que se callara - Cotilla, tome un chinchón para que se le vaya el susto. - Mejor que sean dos y haremos números redondos. - La abuela tampoco se quedó atrás. Estaba muy preocupada por la reacción que había tenido Pascualita. "Habría que llevarla al veterinario" - Pero lo que no se puede, no se puede y además es imposible y estuvimos toda la tarde pensando, entre copa y copa, cual podía ser el motivo por el que no atacó a la Cotilla. Y fue ella, envuelta en los vapores del licor quién, seguramente, dio en el clavo: - La... ¡hip!... pfrimaaaav... eraaaaaaaa... ¡hip!...la saaaaaaaangre altf...¡hip! ... altera ¡HIP!

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook