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Mi ¿amiga? Pascualita
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Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


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  • 26
    Noviembre
    2015

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    Cultura Mallorca

    Operación Navidad.

    Operación Navidad.

     

    - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaa! Prepara la mesa que tu abuela nos hará la comida. - dijo la Cotilla, entrando en casa a las ocho de la mañana. - ¿La comida o el desayuno? - ¿Cuándo has comido tu una paella marinera a éstas horas, boba de Coria? ¡Venga. Espabila! - ¿Pero viene ya? - ¡Y yo que sé! Ha dicho que vayas poniendo la mesa y yo te lo trasmito... ¿Quedan ensaimadas de las que traje? ¿Y café con leche? - Ensaimadas quedan pero café con leche no porque se me ha caído una ensaimada dentro del mio y se lo ha bebido todo ¿De que siglo antes de Cristo dijo que eran? - ¡Desagradecida!

    La abuela ha llegado a las doce acompañada de Geoooorge que cargaba con la cesta. - "¿Ya está la mesa puesta? ¿Tanta hambre tenéis? Esto no puede ser. Después hablaremos" - A continuación se encerró en la cocina a preparar la comida. La Cotilla y yo nos miramos - ¿No dijo usted que la abuela había dicho que... - ¡Para ya de trabalenguas! En algún momento habría que poner la mesa ¿no?

    Mientras esperábamos, la Cotilla se acercó varias veces a la puerta de la cocina. - ¿Qué pasa? - Tu abuela está hablando con alguien. - No puede ser. - Creía que Geoooorge se había ido. - Eso ha hecho. - Entonces... ¿quién está con ella? - Estará cantando algo de Concha Piquer. - No. Habla... Escucha. - Efectivamente, hablaba y yo sabía con quién: Pascualita. Empecé a preocuparme por si a la Cotilla le daba por entrar pero, aunque lo intentó, no pudo. La puerta estaba cerrada por dentro.

    De repente, la Cotilla dio un grito - ¡Está con él! - ¿El fantasma de mi abuelito? -  ¡De fantasma, nada! Este está bien vivo ¡es Pascual! La he oído llamarle, aunque ella le llama Pascualito. Fíjate si se tienen confianza. Estoy segura de que ya han llegado a mayores ¡De ésto se tiene que enterar Andresito!

    Acerqué el oído a la puerta y escuché un rato, después me enfrenté a la Cotilla. - Habla por teléfono con un cocinero amigo suyo que tiene una Estrella Michelín. Dijo que le pediría algún truco para que la paella salga más buena todavía. - ¿Y también se llama Pascual? Es mucha casualidad esta. Eres una celestina - ¡¡¡Cotilla!!!

    Antes de sentarnos a la mesa, la abuela sacó tres bolsas y nos las repartimos. Cada una contenía un corsé. - "Vamos a ponernos ésto" - ordenó. - ¿Antes de comer? ¡Ni hablar! - "Ahora o no comerás" - Pero, abuela, estando tan apretada no me entrará nada. - "De eso se trata porque, en este momento vamos a empezar la Operación Navidad. Fuera michelines, fuera grasa supérflua. Cuando lleguen las fiestas habrá turrones, mazapanes, dulces de toda clase, sopas rellenas, cordero, pavo, pollo, lechona, champan, licores, etc. etc. y no debemos añadir todo esto a lo que ya tenemos. Así que ¡a ponernos los corsés!"

    No nos quedó más remedio que hacerle caso. Después vino el ritual de tirar de los cordones, las unas a las otras, hasta conseguir que nuestras cinturas se fueran asemejando a las de las avispas. ¡Que martirio! ¡Qué suplício! Con lo bueno que estaba el arroz y lo poco que pudimos comer! Ni respirar podíamos. La tortura duró hasta que nos sentamos a dormir la siesta. No pude pegar ojo porque mi estómago, que había sido engañado con unas pocas cucharadas de arroz, rugía diciendo ¡¡¡TENGO HAMBREEE!!!

     

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