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Mi ¿amiga? Pascualita
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Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


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  • 13
    Marzo
    2015

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    Cultura Mallorca

    Los abuelos discuten.

    Los abuelos discuten.

     

    A media mañana he oído el concierto de bocinas que suele anunciar que la abuela ha llegado y George ha aparcado el rolls royce donde le han mandado: en la parada del autobús. Unos minutos después han subido los abuelitos y no venían contentos precisamente. - A ver si consigues hacer entrar en razón a tu abuela. - "¡Cobarde! Te escudas en mi nieta porque no tienes argumentos para rebatirme" - ¡Claro que los tengo, pero ya te los he expuesto todos y sigues sin dar tu brazo a torcer! - "Naturaca, chaval" - No me hables así que soy tu marido. - "Ya ves que argumento, nena. Pues todo su razonamiento es así. No me entiende porque soy demasiado joven para él"

    - Pero... pero si solo te llevaba unos años. - "¡Exactamente! Tú lo has dicho. Es viejo. No es de mi generación y por lo tanto mi modo de ser y pensar le coge con el pie cambiado" - Los dos hicísteis la guerra...  (no sabía qué decir) - "Yo sí, él no. Era hijo de papá riquísimo y se escaqueó de todo" - Ya ni me acuerdo de esto. (estaba mohíno) - "Claro, el señorito no se acuerda y ya está. Aquí paz y después gloria" - Estás sacando las cosas de quicio. - "Pregúntale si me dejará abortar" - ¡Abuela! - "Pregunta y verás que te contesta el carcamal éste" - (Pregunté, más por curiosidad que porque me lo mandara ella) - ¡Claro que no! - "¿Lo ves? Imposiciones de dictador" - No es eso ¿cómo vas a abortar? para eso tendrías que quedar embarazada y no puedes? - "¿Y de quién es la culpa? Tuya, porque no estás a lo que tienes que estar. No pones entusiasmo en la faena. ¡Ni siquiera quieres hacer el salto del tigre!" - Me estaban volviendo loca entre los dos.

    Escuché un ¡chof! en el comedor y fui en busca de Pascualita. Tuve que poner el guante de acero para cogerla porque había oído gritar a la abuela y había sacado los dientecitos de tiburón a pasear. Volví a la salita y coloqué a la sirena en el altar de los Amigos de lo Ajeno, sobre uno de los velones al que solo le quedaban dos dedos para consumirse. - Y a todo ésto ¿a qué viene el enfado? (pregunté) - Tu abuela quiere salir de nazarena en una cofradía donde el traje es de tela de saco y ella quiere llevarlo de seda y adornados los agujeros para los ojos, con encaje de chantilli. Y no puede ser. - "¿Por qué no?  entonces ¿para qué soy rica? ¿para ir cómo los demás?" - Abuela, en esos sitios todos son iguales. "¡Yo no! Además, mira que bonito es el traje que llevaré" y sacó del bolso una miniatura con caperuza y todo que, en seguida, supe para quién sería. Sentí que la rabia me asfixiaba y salté: - ¡No lo llevará! - "¿Qué te juegas a que sí?" - ¡Por encima de mi cadáver, abuela!

    Andresito se alarmó. - No hace falta llegar a tanto, nena, pero gracias por defenderme. - ¡No te metas en esto! (le grité y se desconcertó. No sabía qué pasaba) - "Sabes que siempre me salgo con la mía, forastera" - ¡¡¡Esta vez no!!! - Estaba fuera de mi. Por el rabillo del ojo vi movimiento en el altar. Pascualita estaba furiosa. Se impulsó con la cola y saltó... sobre la Cotilla que entraba en ese momento. - Ave Maríaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyy!!!

    Como le dije más tarde: Más vale llegar a tiempo que rondar un año. A lo que la abuela añadió: "No hay como estar en el sitio justo, en el momento oportuno. Nos partíamos de risa. 

     

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