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Mi ¿amiga? Pascualita
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Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


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  • 20
    Diciembre
    2015

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    Cultura Mallorca

    Elecciones generales

    Elecciones Generales.

     

    A las cinco de la madrugada llamó la abuela para decirme que se iba al colegio electoral - ¿No es un poco pronto? - "Soy la presidenta y debo dar ejemplo a mis subordinados" - Pues vale. - "Y tú, como nieta mía que eres, debes hacer lo mismo. Pasaremos a buscarte con el rolls royce" - ¡Yo solo soy votante y tengo mucho sueño! - "Antes es la obligación que la devoción. Tienes que ser la primera en votar" - ¡Ni hablar del peluquín! - Y colgué.
     



    Cuando el agua helada me empapó como a una sopa, pensé que me había caído de un velero en las frías aguas del Cabo de Hornos. - ¡¡¡Socorroooooo. Mujer al aguaaaaaa!!! - "Deja de hacer payasadas y vistete que no tengo tengo todo el día" - La abuela me había tirado un vaso de agua para espabilarme. - "Aprende de Pascualita. Ya está en el termo de los chinos, dispuesta a vivir la gran fiesta de la Democracia." - ¡Pues iros las dos que yo, a éstas horas, no tengo ganas de celebrar nada!

    Tuvimos un tira y afloja la abuela y yo pero no di mi brazo a torcer y después de cambiarme el pijama, me acosté en la antigua cama de la abuela que se dió por vencida - ¡Y cuando vaya a votar haz como que no me conoces! - le grité mientras se marchaba.

    A media mañana llegó la Cotilla - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaa! Vengo de votar y tu abuela está que trina contra ti. - ¡Mejor! - Haces mal en ponerte contra ella. - "Me ha despertado con malos modos para que fuera con ella, de madrugada, al colegio electoral y fuera la primera en votar ¡Está como una cabra! - Lo hacía por tu bien. Para que salieras en la prensa de mañana, boba de Coria. Imagínate la propaganda que esto supone para alguien como tu... - ¿Qué quiere decir? - Junto a tu nombre pondrían que estás soltera y sin compromiso. - ¡Ya estamos! Si quiero un novio ya me lo buscaré yo. - ¿Eso es lo que has hecho hasta ahora? ¡Menudo éxito has tenido!

    Estuve mirando desde la esquina la afluencia de gente que iba a votar. Y cuando más cola había, entré. Con tanto trabajo, la abuela estaría despistada y yo pasaría inadvertida. Pero, entonces, vi a Pascualita intentando salir del termo de los chinos. Tenía que evitarlo. Había demasiadas personas , sobres en mano y cara de aburrimiento, que se fijarían en cualquier cosa que se moviera reptando entre las listas de votantes. Y corrí a cogerla.

    El aburrimiento se borró de las caras cuando pensaron que me colaba - ¡Incívica! ¡A la cola, sinvergüenza! ¿Qué se ha creído esta tiparraca? - Los gritos fueron subiendo de tono y la policía no tardó en hacer acto de presencia. Para entonces ya me tenían cogida del cuello y aplastada contra la mesa mientras pataleaba como un borrico cabreado. - ¡No me he colado! ¡Solo quería saludar a mi abuela que es la presidenta de ésta mesaaaaa! - Cuando la policía preguntó a la abuela ésta dijo que no me conocía de nada. - "Parece una descerebrada capaz de pegar un puñetazo al mismísimo Presidente del Gobierno" - No necesitó decir nada más. Los policías me cogieron en volandas y me tiraron, como un saco, al interior de una furgoneta.

    Era noche cerrada cuando dejaron que me fuera a casa. Iba afónica perdida por las veces que tuve que explicar lo que había pasado (sin hablar para nada de Pascualita) En MI salita encontré a la Cotilla junto a MI botella de chinchón, repantingada en MI sofá, viendo MI televisor y dándo la razón a MI abuela que, en esos momentos, contaba su versión del "grave incidente" ocurrido en su mesa electoral. Me senté en MI butaca y ... zzzzzzzzzzzzzzzz

     

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