Blog 
Mi ¿amiga? Pascualita
RSS - Blog de Isabel JiménezBravo Llabrés

El autor

Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


Archivo

  • 08
    Octubre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Cultura Mallorca

    El vecino de arriba me denuncia.

    El vecino de arriba me denuncia.

     

    Mientras desayunaba con Pascualita han llamado a la puerta. Era el vecino de arriba acompañado por el Municipal. - ¡Caramba, Bedulio, dichosos los ojos! - No te tomes confianzas que estoy aquí, estrictamente, de servicio. Este vecino te ha puesto una denuncia. - ¡¿Por qué?! - Dice que fue atacado en tu casa, por "algo". - ¿Qué "algo" si puede saberse?

    - No tengo ni idea pero ¡mira cómo me ha quedado el dedo que me mordió! ( El índice apenas cabía junto al pulgar, y mira que tiene sitio) - Te lo habrás pillado con una puerta... - ¡No! También me falta un trocito de carne, por eso me lo vendaron en el ambulatorio. Venimos a ver si encontramos algún indicio de lo que me pasó.

    Entró como Pedro por su casa, apartándome. - ¿No entras, Bedulio? - ¡No! - El vecino se paró en seco. -¿Cómo que no? Usted es el Municipal... Tiene que indagar. - Cuénteme lo que haya visto cuando salga y ya sacaré conclusiones - Pero... pero... - No hay pero que valga. He dicho que no entro y no entro. - ¡Me quejaré a...! - Al maestro armero, si quiere, pero yo me quedo aquí.

    No hubo manera de que cambiara de parecer. Así que seguí al vecino. - ¿Al final te casarás con el chino o no? - Te importará mucho (dije, enfadada) - Pues sí. Tendré que comprarme ropa nueva... - ¿No pensarás venir a la boda con ese dedo horrible? - La culpa de que esté así la tiene esta casa. - De la que saliste borracho como una cuba... ¿ya no te acuerdas? - Creo que algo me dijo mi mujer... - Sería ella quien te hizo esto. - ¿Tu crees?... - Pondría la mano en el fuego. - Sea quien sea, me ha fastidiado porque este es el dedo que uso todas las mañanas para sacarme los mocos de la nariz y ahora no me cabe en los agujeros - ¡Serás guarro!

    Pasamos ante el acuario y aproveché para meter dentro a Pascualita que permanecía en mi bolsillo. Al pasar por la cocina cogí a Roberto para enseñárselo a Bedulio. - ¿Te acuerdas de Pepe? - ¿Qué Pepe? - La cabeza jivarizada. Ya no se llama así. Ahora es Roberto. - No me hables de porquerías. - ¡Eh, un poco de respeto! Resulta que fue mi primer abuelito ¡Míralo! - La cara de Bedulio palideció. - Sí, está un poco deteriorado pero tu tampoco estás como para tirar cohetes.(Dije, ofendida. Aunque tengo que reconocer que no quedó bien el apaño que la abuela le hizo a la nariz cuando Pascualita se la comió)

    El vecino de arriba salió mohíno. - La única cosa rara que he visto es el acuario sin peces. (informó al Municipal) - En este momento oímos un concierto de pitos en la calle - ¡Tú abuela! (gritó Bedulio) - ¡La suya! (soltó el vecino, enfadado) Y ahí se disolvió la reunión.

    El vecino subió a discutir con su mujer. El Municipal corrió escaleras abajo para no encontrarse con la abuela y yo volví a por Pascualita para terminar de desayunar y comernos las ensaimadas, recién hechas, que trajo la abuela.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook