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Mi ¿amiga? Pascualita
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Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


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  • 22
    Mayo
    2013

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    El exorcista.

     Sobre la cama de la abuela hay un vestido de gitana morado con lunares en amarillo y verde fosfi. Junto a él un mantón de Manila rosa chicle, la peineta que le dejó el travesti, unos zapatos de tacón de aguja naranja, a juego con ella y una mantilla preciosa, de blonda antigua que no sé que pinta ahí. ¡Ah! y unos guantes larguísimos, naranjas también, con la peculiaridad de que lleva uñas pintada en morado... Estoy deseando que venga de la compra y me cuente si en El Funeral van ha hacer un baile de disfraces, a pesar de que el Carnaval fue en Febrero.


    Al sentarme a desayunar he tenido una visión horrible. Sobre el borde de la pila bautismal, estaba sentada Pascualita ¡con una peineta chiquitita, enganchada a su pelambrera de algas! . Viendo eso a penas me atrevía a mirar a Pepe. Solo le faltaba una peineta a la pobre cabeza jibarizada. Me ha costado tragarme el desayuno.

    La abuela ha venido con noticias frescas: - "He encontrado a la Cotilla y anda loca en busca de un vestido para mi boda. Ha mirado en todos los contenedores del barrio y las pocas cosas que ha encontrado no le caben" - ¿Por qué no se compra ropa en los chinos? - "Ni se lo he preguntado ¿quieres que tengamos que pagarle el vestido nosotras?" - Has hecho bien, abuela... Por cierto, encima de tu cama hay... - "¡Has visto que bonito mi traje de novia y los complementos!" - ¿Piensas casarte con... ¡eso!? - "Voy a ser la novia más original que se ha casado nunca en la Catedral" - ¡No fastidies! ¿en la Catedral? ¡No te dejarán entrar! - "Como que no, si soy la novia" - ¿Y esa mantilla? - "Ay, sí, hija. He tenido que claudicar ante eso. Es de la familia de Andresito. Todas las mujeres de su familia la han llevado desde el siglo XVII... ¡que lata! Ya podrían jubilarla. La llevaré pero, anda que no canta una cosa tan antigua junto a la modernez que me ha dejado mi amigo el travesti... La llevaré porque no quiero discutir ese día tan señalado" - ¡Ya lo creo que será señalado!

    - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaa! ¡Estoy encantada con el espíritu de tu abuelito! (¡la Cotilla ha venido corriendo a hablar conmigo!) y él conmigo, por lo que veo. ¡Mírame! Ni Marilín Monroe en sus buenos tiempos, tuvo una delantera como ésta. Reconozco que es un espíritu un poco brusco porque, al principio duele mucho pero el resultado es ¡espectacular! aunque ahora no me cabe nada de lo que había pensado llevar a la boda de tu abuela. - No se preocupe, que esto se deshincha en dos días. - ¡No lo quiera Dios! ¿Te imaginas que en la Catedral, Andresito al verme, decida cambiar de pareja? jajajajajajaja ¡Ya puede temblar tu abuela! Por cierto ¿dónde está? - "En la cocina oyendo tus sandeces. ¿Y sabes lo que te digo? ¡Que si quieres comer, que te invite el espíritu de mi anterior marido!"
     
    martes, 21 de mayo de 2013
     
    - Abuela ¿no exageras? Has pasado del luto absoluto a llevar encima una paleta de pintor. ¡Si la mayoría de colores se dan de tortas unos con otros! - "Que sabrás tú, mojigata. El verdadero arte está en saber combinar las cosas. Es la sal de la vida, la alegría de vivir. Me veo en un escaparate y parezco la Primavera andante. En cambio tú ya no puedes ir más sosa: negro y gris o marrón fuerte y marrón flojo ¡Como vas a darme un bisnieto si, antes de que se te acerque un hombre, ya está aburrido!

    Siempre igual, en cuanto abro la boca acaba dándome en los morros con el dichoso bisnieto ¡Que asco le tengo ya a ese crío! - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaa! ¡Jopé! que deslumbre de colores, hija mía... - "¿Bonitos, eh?" - ¿Como te voy a decir que no si me vas a invitarme a comer?. He encontrado la solución a los problemas que causa tu primer marido. - "¿Qué problemas va a causar si lleva más de cincuenta años criando malvas?" -  Acuérdate de como le dejó la cara a tu nieta. - "¡Ah, sí! es que con las cosas de la boda, voy despistada... ¿Qué vas a hacer?" - Te lo contaré después de ... comer.

    Sentadas en nuestros sitios favoritos y con una copa de chinchón en la mano, nos dispusimos a escuchar a la vecina. - Esta casa lo que necesita es un exorcismo. Es la única manera que hay para que el espíritu de tu marido se vaya para siempre. - "Yo que tú, lo dejaría en paz porque es muy subceptible" - Corroborando sus palabras oímos, de repente, un ¡CHAFF! (Pascualita comenzaba su sesión de saltos mortales en la pecera de la cocina) - "¡Mira, ya está aquí!" - La Cotilla abrió unos ojos como platos. - Esto demuestra que tengo razón ¡Toma, no pierdas tiempo! - "¡¿Una foto del Papa Francisco?!" - ¡Es el Gran exorcista! - "¿Va a venir a ésta casa? Menuda movida. Tendré que avisar a los amigos del Funeral" - No. Lo hará desde la distancia. - (Las zambullidas fueron cogiendo velocidad. La sirena saltaba como una loca, harta de estar en un sitio tan estrecho. La Cotilla temblaba como un flan y se puso a gritar mientras yo me partía de risa) - ¡¡¡Papa, Francisco, Papa Francisco, saca al demonio de ésta casa!!! - Mientras las lágrimas corrían por mis mejillas y la cintura me dolía de tenerla doblada por las carcajadas, la abuela cogió a Pascualita y se la metió a la Cotilla, en el escote - ¡Aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhh! ¡Llévate al demonio lejos! ¡¡¡No me lo mandes a mí. Aaaaaaaayyyyyyyyyyy!!! ¡Me ha mordido! Ayyyyy... - La Cotilla saltaba y brincaba como una posesa porque la sirena había hundido sus dientecitos en ambos pechos de la mujer.Nos costó, botella y media de chinchón, que se durmiera.

     

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