Blog 
Mi ¿amiga? Pascualita
RSS - Blog de Isabel JiménezBravo Llabrés

El autor

Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


Archivo

  • 14
    Julio
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Cultura Mallorca

    El chollo.

    El chollo.

     

    - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaa! ¡Ayúdame, Nena! - Ante una llamada así toca correr a ver qué es lo que pasa... si son las doce del mediodía pero, a las seis de la madrugada me pudo más el sueño que la curiosidad.

    Después vino el zarandeo - ¡Levántate, boba de Coria! Traigo un chollo que pesa mucho y no puedo dejarlo en la escalerea ¡Nos lo van a quitar! - Debí darle un manotazo por me pareció oír como algo pesado caía a plomo seguido de una retahíla de tacos que, dormida y todo, me hicieron sonrojar. Sin abrir los ojos para no perder comba en el sueño que tenía empezado, alargué el brazo hasta tocar una zapatilla y la tiré con la intención de darle en plena boca para que se callara y se largara. Pero fallé y la Cotilla me tiró al suelo. - ¡Vamos de una vez!

    Accedí para que se callara - ¿Qué pasa? - He encontrado un chollo en un contenedor de basura de barrio rico: ¡un aire acondicionado! Se acabó pasar calor en esta casa, que más parece un horno que un hogar. - Hale, pues ya se está largando caminito de Jeréz. (aproveché para tirarle una indirecta pero, como siempre, se hizo la sorda)

    La Cotilla corría escaleras abajo y al llegar a la entrada la oí suspirar - ¡Aún está aquí!- En el suelo había un aparato de cuando se inventó el aire acondicionado, que pesaba un quintal. - Vamos a meterlo en el ascensor. - Hay cosas que son muy fáciles de decir pero muy difíciles de hacer. Por más que empujábamos, no conseguíamos moverlo. - ¡Llama a Bedulio! (me sugirió)

    Tenía tantas ganas de volver a la cama que acaté su órden sin rechistar para acabar con aquella historia cuanto antes. - A quién cogió el teléfono le comenté que había sucedido algo irreparable que solo el policía Bedulio era capáz de desentrañar. - ¿A qué clase de delito se refiere, señora? - Entonces yo grité - ¡Que venga Bedulio, por Dios! (un día me darán un Oscar)

    El coche de los municipales se presentó ipso facto y Bedulio y su compañero, entraron, porra en mano, mirando a diestro y siniestro. - ¿Dónde está la escena del crimen? - Aquí la tienes (dije, señalando el armatoste) y ésta (ahora señalé a la Cotilla) es la futura víctima.

    El compañero se rascó la cabeza. - No entiendo nada. - No te esfuerces. Te lo digo por experiencia (dijo el Municipal con un deje paciencia en su voz) - Y así fue como, con la ayuda de los municipales, metimos el aparato en el ascensor y de allí a mi casa. - Ahora, vamos a montarlo. (sentenció la Cotilla)

    Cuando los Municipales se fueron, cansadísimos y con unas copas de chinchón de más, en casa hacía un frío polar que nos obligó a desayunar con el anorak puesto. Y mientras la Cotilla se fue a dormir con tres mantas encima, aproveché para calentar agua de mar y llenar con ella el acuario de Pascualita que tiritaba envuelta en algas.

    A mediodía volvió Bedulio. Traía una multa por la denuncia que me habían puesto los vecinos esta madrugada por escándalo público. - ¿Hemos hecho escándalo? - Parece ser que si. - ¡No pienso pagar la multa! - No te va a quedar otra. - Págala tu y tu compañero que habéis sido los escandalosos. - ¡Ni hablar! Encima que os hemos ayudado. - ¿Quién daba golpes por las paredes? ¿Quién ha hecho este desconchón en la pared? ¿quién ha rallado el suelo?... ¿sigo? - No es justo (se quejó Bedulio mientras sacaba el dinero de la cartera para pagarla - ¿Una copita para quitarte el malhumor, Bedulio? - Mejor... para... quitarme...el... fr... fri... fríoooooo.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook