Blog 
Mi ¿amiga? Pascualita
RSS - Blog de Isabel JiménezBravo Llabrés

El autor

Blog Mi ¿amiga? Pascualita - Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel JiménezBravo Llabrés

Isabel Jiménez-Bravo Llabrés es una mujer, bastaría decir eso para definirla, pero por si queda alguna duda: es mujer, madre, abuela, amiga... conocida mundialmente por sus croquetas, ha decidido dar un paso más, compartiendo con quien quiera pasar un buen rato, las historias de su ¿amiga? Pascualit...

Sobre este blog de Cultura

"Mi ¿amiga? Pascualita" es un personaje entrañable a la par que desquiciante, que entra a formar parte, de una forma muy peculiar, de una familia nada común, pero en la que podemos identificar a miembros de nuestra propia familia. ...


Archivo

  • 15
    Mayo
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    A cada cerdo le llega su San Martín

    ¡Que felicidad, todo el día sola con Pepe! El pobre es tan callado que la mayoría de las veces no me acuerdo de que está en casa, concretamente sobre el aparador. La abuela dice que desde allí domina el comedor y lo que hacemos en él, aunque el pobre no abre los ojos ni para darle la razón. Espero que cuando estaba vivo fuera más sociable que ahora.

    La abuela, Andresito y Pascualita has salido a media mañana para ir de excursión. Menos mal que el maletero del coche es grande porque parecían que se cambiaban de casa. Llevaban la nevera, grande y bien cargada (no sé para qué tanta bebida; una mesa pleglabe, cuatro sillas (¿?), la cesta con la comida para un regimiento: tortilla de patatas, escalopes, huevos duros, trampó en un taper, otro con ensaladilla, dos barras de pan y diversos paquetes de la charcutería para hacer bocadillos; luego estaban los vasos, cubiertos, platos, servilletas y mantel. Todo esto en la cesta de picnic que es pija a más no poder... ¡Ah! se me olvidaba la garrafa de agua salada para Pascualita por si se derramaba la que lleva en el termo.

    Antes de salir ha habido una pequeña discusión porque la abuela quería ir a la playa y Andresito a la montaña. como riéndose de ellos, una nube tapaba el sol a cada rato, entonces él decía que con este tiempo nublado nada mejor que la montaña pero, en cuanto la nube se iba y resplandecía Lorenzo, la abuela - "¡Pero si hace un magnífico día de playa!"

    Han vuelto cansados, contentos y con el cargamento practicamente entero - Aún no consigo explicarme la manía que le ha dado a esta mujer de llevarse una garrafa con cinco litros de agua ¡que luego no hay quién se la beba porque es salada! - "¿Qué más te dará si el agua es salada o dulce?" - Hija, cuando tengo sed y veo agua lo lógico es que la beba sin preguntar cómo es... Que asco, por poco saco hasta la primera papilla - "¡Que exagerado!" - ¿Y de dónde venís tan tarde? - "Del Funeral" - Vaya ¿De quién? - "¡De la cafetería! Un funeral es con letra minúscula y el Funeral con mayúscula" - Eso no se distingue si no se escribe - "Ya debieras conocer mi entonación después de tanto años. Como sobraba comida hemos ido a invitar a los amigos...pero como, quién más quién menos, hace régimen por el colesterol, la tensión, el azúcar y no sé cuantas cosas más, casi no han probado nada, salvo los cubalibres, el calimocho, las palomitas de anís que hemos preparado... Al dueño no le ha hecho mucha gracia pero, por un día, ha tenido que aguantarse, además, él también ha sido invitado" - Y quién ya sabes... ¿cómo está? - Cogí a la abuela descolocada y titubeó ante mi pregunta. Andresito se volvió rápido para sus años - ¿Así que era verdad lo que me contó la Cotilla. Hay otro hombre en tu vida ¡No me lo puedo creer! - ( Esa mujer no puede tener la lengua quieta un minuto) - "¡Le voy a cortar la lengua y la haré con tápares!"

    Como si solo esperara ser nombrada para entrar en casa como una exhalación, la Cotilla apareció ante nosotros - He visto que habéis tendido un bikini ¿Tu nieta ha ido a la playa y ha tenido el valor de ponerse eso? Pero si ya no está para enseñar carne ... - La abuela no la dejó terminar. Me había hecho una seña para que me llevara a Andresito a la cocina para ayudarme a guardar las cosas de la excursión y ella aprovechó para meter a Pascualita en la boca a la vecina. Al sentirse maltratada la sirena mordió la lengua de la Cotilla que, inmediatamente, empezó a hincharse. En un santiamén la sirena estaba de nuevo en su "acuario" mientras la otra se desgañitaba y se ahogaba a partes iguales... Cuando rechazó una copita de chinchón nos dimos cuenta de que, realmente, estaba mal, entonces nosotros brindamos para que tuviera la lengua inservible unos cuantos días.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook