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Blog Loveando - Ana  Sharife

Ana Sharife

Periodista especializada en Cultura, escribe para Prensa Ibérica y conduce un programa sobre sentimientos en Radio Marca. ...

Sobre este blog de Mallorca

El universo sentimental


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  • 09
    Octubre
    2014

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    Los hombres mienten más de 200 veces al día

     Y dijo el Diablo a Jehová:

    -Señor, ¿qué has hecho con la mujer? Mira su cuerpo. Has creado un ser desvalido. Sin embargo al hombre lo has dotado de fuerza, altura, músculos, potencia... 

    -Tranquilo, Lucifer. A  la mujer la he dotado de un cerebro extraordinario.

     

    Cada vez que mi madre me ve lloriquear, me cuenta este cuento tan extraño. La cultura árabe es así. Mamá nunca te da un consejo cuando te ve sufrir. Tan sólo te cuenta un cuento en el que tú has de encontrar la solución a tu problema. Sin embargo, tardé muchos años en entender este diálogo entre Dios y Lucifer que a continuación les explico.

     

    Debido a que el hombre es físicamente 'superior' a la mujer, el cerebro de las mujeres está mejor estructurado que el de los hombres para interpretar el lenguaje corporal, las señales de peligro. Son siglos de evolución. A las mujeres siempre les hizo falta esta capacidad de decodificar las señales de agresión (posibles asaltos, violaciones), la mentira y falsa cordialidad, y aún hoy podemos utilizar perfectamente este don. Por eso, nosotras sabemos de manera instintiva cómo funciona la naturaleza. Un hombre sabe que su hijo tiene fiebre sólo cuando le toma la temperatura de su cuerpo; la mujer, a metros de distancia.

     

    Se calcula que cada día los hombres nos dicen más de 200 mentiras. Malas noticias, ¿verdad? Los hombres no son simples, como algunas piensan. Y menos, para los asuntos del corazón. Ahí se vuelven complejos y alambicados. Créanme si les digo que los he visto hacer pie en el abismo y nadar como cometas a través del cielo con tal de llegar hasta el alma de una mujer, con tal de desvelar su misterio. Porque eso es lo único que quieren, amigas: desvelar el misterio.

     

    Cuando en mitad de una copa el hombre le dé un giro a la conversación para pasar a disertar sobre el amor, ¡cuidado!, sube la guardia. El hombre comienza a mentir. Dicen los estudios que mienten descaradamente al estar frente a una mujer que desean conquistar. Sin pudor ni contemplación.

     

    Sentirse engañada puede llevarte a cuestionar toda una relación, si ya estás en ella. No es fácil estar con un hombre sobre el que piensas que no es honesto contigo. Y más dificil si no lo puedes demostrar. Puede que nunca encuentres pruebas contundentes de que tu hombre miente, pero si sabes lo que buscas, puede ser que descubras toda la verdad. Y es más sencillo de lo que parece. Hay que aprender a leer en los subtítulos del discurso del hombre que te habla activando tu voz en off, que según la psiquiatría es la poderosa voz del instinto. Y las mujeres aquí no tenemos rival.

     

    Empezamos. ¡Se rueda, acción! Cuando te susurre que es diferente al resto de los hombres (¡oh, Señor!), que quiere lo mismo que tú de una relación (¡pero qué suerte tengo!), que vuestro amor será tan especial que el cielo se confundirá con el océano y su fondos brillarán en la noche limpia como lo hacen en las profundidades del firmamento (¡miente, miente, miente!). Créanme que miente. Estás ante un gran embustero. Si aún no has comenzado la relación y sabes correr, demuéstralo.

     

    Si estás en ella, te daré alguna pista para desenmascarar a tu chico. Según el profesor Edward Geiselman, el lenguaje es uno de los indicadores cruciales. El mentiroso usa fragmentos de oraciones cuando son confrontados. Generalmente comienzan a contestar, se vuelven atrás y no completan la oración. También busca una velocidad errática e inconsistente del habla, porque piensa que hablar más lentamente levantará sospechas, así que sólo hablan despacio cuando crean la historia y una vez que le han dado forma, comienzan a aumental la velocidad de sus palabras al hablar. 

     

     

     

     

     

     

     

    Analicemos su aspecto. Es importante. ¿Ves al demonio vestido de negro, empeñado en darte miedo blandiendo su tridente y oscura sotana? ¡Bah! Es inofensivo. Envidiado por ser el ángel dotado de conocimiento que se rebeló contra la tiranía divina, un día incierto fue violentamente expulsado del cielo. Podría representar al perfecto canalla, pero es el hombre que muestra su verdadera identidad, q no trata de dar una imagen de inmaculada integridad ni enmascara cuidadosamente su verdadera intención o maldad. Es, en definitiva, el hombre que no miente. Sí. Eso he dicho. El hombre canalla no miente.

     

    A un encuentro con el diablo vas armada hasta los dientes, sabiendo exactamente a qué clase de cita vas, los zarpazos que te puedes llevar. Mi consejo es que te cuides del ángel, pues tras una imagen intachable suele esconderse un fake (una falsa identidad). El cielo es un lenguaje escénico en el que cada cosa tiene su significado preciso, casi siempre formal y decepcionante. Tan pronto te abren las puertas del paraíso como te expulsan de él con la misma violencia que expulsaron al demonio, como se expulsa una montaña de un planeta remoto. El cielo es el 'Go West' de Village People en plena guerra fría, un tema que cantaba las maravillas que de Occidente se estaban perdiendo los rusos: el sol, el azul, el amor, la libertad. La guerras se ganan mintiendo al enemigo, amigas. Y los militares le pusieron nombre a estas tácticas (psyops). Basta leer las noticias con las que nos desayunamos cada día. Mentiras y más mentiras. Medios de comunicación en pleno mintiendo al dictado de algún interés. 

     

    Los hombres nos llevan ventaja en esto de la mentira. Sólo leyendo la prensa, 200 mentiras al día son pocas mentiras. 

     

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