Blog 
Las Estaciones y Los Días
RSS - Blog de Israel Olivera

El autor

Blog Las Estaciones y Los Días - Israel Olivera

Israel Olivera

Periodista. Del norte al sur.

Sobre este blog de Mallorca

De lo cultural, de lo político y de lo social


Archivo

  • 25
    Julio
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    La espuma amarillenta

    La luz de la tragedia todo lo convierte en sombra. Todo lo pospone, mantiene el tiempo en estado de hibernación mientras la vida ocurre en derredor. Resulta como contener el aliento cuando todo continúa. Una imagen congelada.

    Después llega un torrente de testimonios, palabras, declaraciones, testigos, protagonistas, medios, peritos, políticos, familiares, imágenes, voces, sonidos. Llega como un tsunami cegador, excesivo. Tras el impás que provoca el impacto surge la necesidad de contarlo, de esclarecer, de arrojar luz sobre la sombra creada. Y escondidos con esa marejada, aparejados de manera inevitable a ella, llegan la ignorancia, la imprecisión, el morbo, la basura, los equívocos, los errores, las culpabilizaciones. Una espuma amarillenta.

    Todo necesita tiempo para ser contado y en el periodismo de hoy el tiempo es un lujo, el tiempo es dinero, el tiempo es por tanto, escaso. Esa espuma amarillenta, zafia, burda, nada delicada ni sutil que acompaña la información, se instala en los medios 'serios' como una poderosa enfermedad. Es barata.

    Y se dan paso a testimonios poco fiables, a testigos poco solventes, a informaciones sin contrastar.

     Y los medios abren la veda del 'periodismo ciudadano' del que se hacen permanente eco, en el que cualquier persona armada con un smartphone puede contar in situ lo que está ocurriendo a través de las redes sociales sin que su testimonio que siempre se da como veraz pueda ser, cuando menos, estudiado.

     Y los medios abren la veda de los 'opinadores profesionales' que en la tragedia de Santiago se transforman en peritos ferroviarios y en Alcasser expertos en agresiones sexuales y en el World Trade Center  en profundos conocedores del terrorismo islamista. Y que son siempre los mismos. He estado allí, sé lo que es, sé cómo se hace.

    La espuma amarillenta es barata. Todo lo invade.

    Las tragedias son su alimento. El dolor su caldo de cultivo.

    Ayer, hoy, en Santiago, también.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook