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Daniel Cap贸


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  • 04
    Abril
    2012

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    Las primeras tormentas

    Tras el inesperado fiasco andaluz, cabe hacer la lectura de que las tormentas se suceden sobre Moncloa: temor en Europa 鈥揷on la prima de riesgo disparada鈥, una econom铆a que no despega, varios conflictos territoriales en ciernes 鈥揷uidado con las consecuencias en clave nacional del pr贸ximo refer茅ndum escoc茅s鈥 y, finalmente, las primeras se帽ales de desafecci贸n hacia el gobierno de Mariano Rajoy. Sin duda, la voluntad reformista tiene estos riesgos si no va acompa帽ada de una pedagog铆a de la ejemplaridad. Hablo de pedagog铆a y de lo ejemplar a sabiendas, porque ambos est谩n fallando. En esa ecuaci贸n entre el dolor a corto plazo y beneficio a largo, hacen falta sacrificios, se nos asegura, y seguramente tienen raz贸n, aunque no creo que sea suficiente 鈥揹e un modo tan simple, quiero decir鈥. En primer lugar, nuestras pol铆ticas carecen de un aut茅ntico discurso de la esperanza, de un marco ret贸rico que haga cre铆bles las din谩micas del cambio. Sin confianza no hay futuro, igual que sin cr茅dito tampoco hay desarrollo. Pienso tambi茅n en la necesidad de los contrapesos: la profunda reforma laboral exige incrementar las oportunidades de negocio y atajar, a su vez, el nefasto proteccionismo gremial, ya sea en las farmacias, en los taxis o en la distribuci贸n de la energ铆a. En segundo lugar, es necesario proyectar una arquitectura de la equidad que permita racionalizar los efectos de la dieta presupuestaria. Algunas de estas injusticias vienen de ra铆z, como el caso de la financiaci贸n auton贸mica. Costosas e ineficientes, el paso del tiempo est谩 dando la raz贸n al jurista Miguel Herrero de Mi帽贸n cuando plante贸 en el proceso constituyente una doble Espa帽a, en donde las autonom铆as se constituir铆an en el privilegio simb贸lico de unas cuantas nacionalidades hist贸ricas, como Euskadi o Catalu帽a. El 鈥渃af茅 para todos鈥 no ha logrado solucionar casi ninguno de nuestros males y s铆 acentuar los agravios comparativos: puesto que el sujeto contribuyente son los ciudadanos, 驴es justa la discriminaci贸n fiscal entre las diferentes comunidades? 驴Y hasta qu茅 punto buena parte del d茅ficit actual de administraciones como la balear o la catalana no deriva de su escasa financiaci贸n? Son preguntas inc贸modas, porque una respuesta sincera implicar铆a poner en tela de juicio la estructura clientelar de la Espa帽a democr谩tica. Precisamente la que es insostenible hoy en d铆a.
    En ensayista Francis Fukuyama, en su brillante The Origins of the Political Order, recuerda que los grandes sistemas pol铆ticos caen cuando sus elites se niegan a aceptar el sacrificio de sus privilegios. Se trata, en definitiva, de una limitaci贸n de la inteligencia que se muestra incapaz de calibrar las consecuencias de la crispaci贸n social frente a determinadas formas de la injusticia. Que algo de esto hay se demuestra en las continuas medidas de achique puestas en marcha por nuestros gobernantes. El objetivo es ganar tiempo a cualquier precio, atropellando incluso la lectura c铆vica del mensaje de fondo: 驴c贸mo casa la brutal subida para las clases medias del IRPF con la amnist铆a fiscal para las grandes fortunas? 驴C贸mo se explica el encarecimiento de la luz o de los carburantes 鈥揷uyos efectos son transversales鈥, mientras se mantiene una escandalosa ristra de subvenciones a los grandes lobbies: de la energ铆a termosolar a las cajas de ahorro y la banca? 驴Y qu茅 decir de la sordera de un Govern 鈥揺l nuestro鈥 incapaz de interpretar en clave ejemplar el esc谩ndalo del incremento de sueldos en el gabinete de confianza del president?

    El hecho es que el fundamento 煤ltimo de la democracia moderna requiere de un relato moral que legitime el campo de sus decisiones. En ese juego de equilibrios entre lo posible y lo irreal, el poder necesita iluminar de un modo cre铆ble el futuro. Sin esperanza, tambi茅n el presente se desdibuja y empieza a carecer de sentido. Y las consecuencias del cinismo y de la falta de generosidad las conocemos demasiado bien.

     

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