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LA RE-EVOLUCION DE LA CONSCIENCIA
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Blog LA RE-EVOLUCION DE LA CONSCIENCIA - Alfonso Oliver Miró

Alfonso Oliver Miró

Mallorquín autodidacta y creativo (emprendedor, actor, pintor, escritor y músico compositor). ...

Sobre este blog de Sociedad

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  • MAESTROS DE LUZ PARA U.C.D.M. Reflexión CAPÍTULO IV

    REFLEXIONES SOBRE EL CAPITULO IV DE UN CURSO DE MILAGROS (UCDM)

     

    El cuarto capítulo se titula ” Las ilusiones del ego” y va desde la página 65 a la página 81.

    Enlace del libro:

    https://descargauncursodemilagros.jimdo.com

     

    Este capítulo está dividido en siete apartados.

     

    El capítulo empieza con una introducción a la Biblia diferenciando el vivir en el espíritu, animado, centrado en uno mismo, inspirado, iluminado y como no, lleno de amor al aceptar que todo ser humano es tu hermano. Hemos de andar de la mano, juntos como si fuéramos sólo uno. Todo lo contrario a lo anterior escrito es estar agotado, fatigado, vivir una vida egocéntrica. Ser egocéntrico es tener una vida llena de lados oscuros, vivir en las tinieblas.

     

    Hablar desde el espíritu, es hablar desde una posición de amor incondicional, de puro amor. Esto refleja conocimiento porque el espíritu nunca se separará de su esencia que es la fuente del puro amor. En cambio hablar desde el ego es negar el origen de nuestra naturaleza e interpretar las ilusiones no reales llenas de juicios de valor que tarde o temprano llevan a la desilusión y cansancio en la vida.

     

    El primer apartado nos habla sobre la enseñanza y el aprendizaje correctos.

     

    La importancia de tener claras las ideas es fundamental para poder comunicarlas y sobre todo entender que todos somos alumnos, todos somos maestros. Nadie es más que otro, todos somos iguales aunque tengamos más capacidad para entender y aprender con fluidez.

     

    Cuanto más ego tenemos menos capacidad de entendimiento y aceptación albergamos en nuestro interior. Creemos estar en conocimiento absoluto de la verdad y esa creencia nos aleja de nuestros semejantes. Abrir la mente al espíritu nos da conocimiento porque el espíritu está ligado a la fuente del puro amor y en unión con nuestros semejantes. Cuanto más ego tenemos más separados estamos del espíritu y en consecuencia más alejados del amor. El espíritu es verdadero porque está en comunicación directa con Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. En cambio el ego está completamente separado de todo, es un falso ser y como falso ser teme a todo cambio que modifique su pensamiento.

     

    El ego cree que mundo en el que vivimos está basado en él y por esa razón está atrapado en un sistema de puro consumo que sabe de la debilidad, del miedo y la inseguridad del ego para apoderarse de él. Este sistema de consumo no es real, es una ilusión creada para el ego con cosas que no necesita el espíritu pero el ego cree que sí las necesita.

     

    Por tanto el ego es preso del sistema de consumo y le cuesta mucho entender esto, cambiar de pensamiento. Sólo a través del espíritu podemos salir de la matriz de la que el ego es prisionero.

     

    El ego no entiende que todos somos iguales, piensa que hay personas mejores y peores porque siente miedo. Esta aptitud hace que se produzcan choques entre egos, entre las personas egocentristas. No entiende que todos somos maestros y alumnos al mismo tiempo.

     

    Lo que tu vales no depende de lo que enseñes o aprendas, para Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas, todos somos iguales, todos valemos lo mismo. En un sistema social que sabe de tu ego, le es fácil utilizar las herramientas adecuadas para mantenerte preso en él, para mantenerte prisionero y hacer dudar de la verdad sobre tu valía y la importancia de vivir desde tu espíritu. Mientras no aceptes esto, todo te dará miedo.

     

    El espíritu es la verdad, es real porque lo creó Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. El ego no es real, es falso porque lo ha creado la sociedad y tú has acabado de moldearlo. Al no ser real, sus cimientos tampoco son reales, se vive en un estado de completa ilusión basado en el miedo. Todo el sistema económico-social en que vivimos está basado en el miedo. El miedo nos priva de la paz, por eso somos adoctrinados en una sociedad a tener miedo a todo y nos obliga a elegir entre lo falso para buscar una estabilidad contra ese miedo a través del ego. Desde una vida en el espíritu y llena de fe hacia Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas, todo lo anterior expuesto desaparece. Lógicamente eso no interesa a un sistema socio-económico que controla los egos de casi toda la humanidad.

     

    Una vez aprendas a vivir en tu espíritu, tu ego dejará de ser y todo miedo desparecerá. Aprendemos a vivir en el espíritu y en conexión directa con Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas a través de la meditación. Cuando estamos en meditación todos somos iguales, sólo somos diferentes y por eso nos sentimos separados cuando vivimos en nuestro ego.

     

    Para los que quieren aprender a meditar, os dejo el siguiente enlace para que vayáis practicando.

     

    https://www.youtube.com/watch?v=lJtOnmIn36E

     

     

    Si experimentas este minuto de meditación, podrás sentir que es estar en tu espíritu y sin ego por un minuto. Este minuto te transporta a lo que llamamos estar en el cielo en la tierra. Sientes paz, amor y completa conexión con Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas.

     

     

    El segundo apartado nos habla sobre el ego y su falsa autonomía.

     

    El pasado es quien configura nuestro ego. Nuestro ego se apoya en nuestra familia, lugar de residencia, formación, etc,etc,etc. Mediante este apoyo el ego cree que somos diferentes, pero en realidad no lo somos. Si eliminamos nuestro pasado y eso lo podemos experimentar en el ahora, nos daremos cuenta de que en el ahora todos somos iguales. En el ahora no hay pasado, el pasado solo existe en nuestra mente, el pasado no es real. Hay tantos pasados como personas en el mundo. Cada uno de nosotros interpreta el pasado a su manera, los vencedores sobre los vencidos, la historia la escribe el vencedor y siempre a su conveniencia. Esta es la mayor prueba de que el pasado no es real, de hecho en el ahora el pasado no existe, sólo existe en nuestra mente. Ningún animal del planeta vive de su pasado, sólo el ser humano. Por eso ningún animal del planeta tiene ego. Por eso el ego es una idea y no una verdad. Nos es muy fácil cambiar las percepciones del ego y juzgar las cosas o personas, pero hay que entender que esos cambios no son releas, son falsedades fabricadas por el ego. El ego no crea, fabrica y todo lo que fabrica el ser humano, es una ilusión no una verdad.

     

    El sistema económico-social en el que actualmente vivimos ha creado una sólida dependencia entre lo material y el ego del cual nos resulta muy difícil desprendernos de él. Sólo teniendo fe y fortaleza en Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas, podemos conseguir desprendernos del ego y pasar a vivir en nuestro espíritu. Necesitamos mucha paciencia y sobre todo caridad. No pensar que al prescindir de nuestro ego, estamos perdiendo algo.

    La carencia es parte intrínseca del ego. Desde el espíritu todo es abundancia. Si al leer esto has pensado que la abundancia es material, tu pensamiento ha sido por completo desde tu ego. Desde el espíritu la abundancia no es de origen material, desde el espíritu no necesitas nada de origen material.

     

    El ego se valora y valora sobre los demás egos por lo material, por la carencia o escasez de lo material y esa aptitud le separa de sus semejantes y dañar su “amor propio” a través de los juicios de valor hacia él y hacia sus semejantes, tiende a compararlo todo. Busca reconocimiento entre sus semejantes mediante el ataque cosa que no hace el espíritu. Por esa razón ego y espíritu no van unidos. O eres ego, o eres espíritu. Es imposible ser las dos cosas a la vez.

     

    A través de los mitos el ego se siente identificado y a través de la magia siente y cree que tiene poder, pero ninguna magia ni ningún mito es real, ambos son ilusiones de la mente, son fabricados por el ego. Sólo experimentando el ahora en nuestro espíritu podremos entender esta verdad y separar la falsa ilusión fabricada por el ego.

     

    Hay que saber entender porqué el ego no es real y el espíritu sí. El espíritu es real porque es inmortal, vive en todos nosotros y es el mismo en cada uno de nuestro ser. El ego es falso porque es temporal, muere en nosotros cuando pasamos a una vida desde el espíritu y si en esta vida no logramos este propósito, muere con el cuerpo al pasar nuestro espíritu a otro campo dimensional.

     

    El siguiente punto nos habla sobre el amor sin conflicto.

     

    El ego no entiende de puro amor ya que sus juicios hacia toda felicidad completa y amor puro son muy limitados, tiende a interpretar negativamente todo lo que no está a su alcance. Sentir puro amor y felicidad en el corazón es un estado que se consigue sin ego y es lo más parecido a la expresión sentir el Reino de los Cielos en la tierra. Sólo a través del espíritu y en el aquí y ahora podemos experimentar tal amor puro y la completa felicidad. Esta experiencia anula completamente al ego, por esa razón para el ego, el espíritu es su gran enemigo ya que en el ahora el ego deja de existir y todo lo que lo sustenta desaparece. En el ahora todo es amor y felicidad. Sólo podemos vivir en nuestro espíritu a través del ahora. A través del ego vivimos en el pasado ya que somos ego a través de nuestra pasado y sus experiencias. Esta vida en el pasado nos separa de nuestro origen, de nuestra fuente y por consiguiente nos aleja de nuestros semejantes, del puro amor y de la felicidad completa.

     

    Somos lo que hacemos, somos lo que hablamos, somos lo que sentimos. Si obramos con amor, hablamos con amor y sentimos con amor, somos amor. Esta es nuestra verdadera naturaleza y la que nos conecta con Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas.

     

    Si tenemos fe y creemos sinceramente en Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas, conseguimos toda la seguridad que necesitamos para ser puro amor. Por eso es importante practicar la meditación del ahora. En el ahora estamos conectados a Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. Mientras no aceptemos esta verdad estaremos perdidos en el ego y por consiguiente perdidos en la oscuridad.

     

    El cuarto punto nos habla sobre sin vives en tu ego no tiene porque ser así como se presenta.

     

    Todos escuchamos nuestro ego y a la vez escuchamos nuestro espíritu. Hemos de aprender a diferenciar el uno del otro. Es fácil, uno alberga amor, el otro no. Al oír al espíritu uno siente paz en su interior, con el ego el corazón se acelera y esa paz se disipa. Si seguimos los consejos del espíritu nos sentimos llenos de paz y amor y los temores desaparecen porque sabemos que andamos por buen camino. Por el contrario si seguimos los consejos del ego al final siempre sabemos el resultado del error ya que la tristeza y la negatividad acaban invadiendo nuestra existencia. Esto no tiene porqué ser así, de uno depende alimentar el ego o por el contrario intentar abrir la puerta al espíritu que todos tenemos para que controle todo nuestro ser y así acabar con la negatividad y la tristeza que muchas veces invade nuestra existencia. La negatividad y la tristeza nos invade cuando el ego no consigue sus metas y cree que algo le falta, esa carencia hace que nuestras vidas no sean completas. Sólo desde una vida a través del espíritu se puede sentir puro amor y felicidad y a través de ese sentimiento nada falta, somos completos.

     

    El sentimiento de culpabilidad es un ejemplo de que estamos dominados por nuestro ego. El espíritu no entiende de culpabilidad porque tiene fe y cree sinceramente en Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. Es importante estar atento en la vida para saber discernir entre ego y espíritu. Saber que pensamientos son producto del ego y que pensamientos no. Saber que acciones a través del pensamiento son correctas y que acciones no. Las malas acciones oscurecen nuestra luz, al pensarlas aceleran nuestro corazón y por consiguiente sentimos temor, negatividad, tristeza y la falta de amor. Esto no tiene porqué ser así. Las buenas acciones iluminan nuestro ser, nos llenan de paz y por consiguiente inundan nuestra vida de puro amor. Los valores universales como la caridad, humildad, respeto etc… son valores que no ha creado el hombre, son valores de Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. Estos son los valores que hay que poner en práctica para tener una mente recta, llena de luz, paz y puro amor.

     

    El quinto punto nos habla sobre la ilusión del ego-cuerpo.

     

    El ego no es real porque no lo ha creado Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. Es producto de nuestro pasado y experiencia en la vida. Alberga mucha oscuridad por nuestras acciones del pasado. Cuanto más ego más oscuro es el pasado y por consiguiente más difícil se hace desprendernos de él. El ego confunde el cuerpo con Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. De hecho, la figura de Dios la interpreta como si fuera un cuerpo, no como energía, fuente o puro amor. Esa interpretación hace que no crea que existe un Dios y juzga a todo lo relacionado con ello hasta el punto de alejarse completamente de esta verdad.

     

    A través del propio cuerpo es como el ego se siente seguro aunque no lo valora como tal y por consiguiente atenta contra él. Busca fuera del cuerpo todo lo que se haya dentro de él. Ve en sus semejantes sólo cuerpos y los utiliza, explota, juzga, etc.. sin ser consciente de que somos mentes y no cuerpos. El cuerpo es el medio de comunicación, el medio de expresión de nuestra mente en esta maravillosa vida en el planeta tierra.

     

    Hemos de buscar el equilibro entre espíritu, mente y cuerpo. En este equilibrio no hay cabida para el ego. Este equilibrio sólo se consigue a través de la meditación en el ahora.

     

    El punto seis nos habla sobre las recompensas de Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas.

     

    Hay que entender que los animales viven sin ego. Al igual que podemos entender que las personas que consideramos con mucha inocencia también carecen de él. Cuando perdemos la inocencia el ego nace con fuerza en nuestro ser y se apodera de nosotros. Odio, venganza, envidia, ataque etc… son muchos de los adjetivos que lo sustentan. No confía en los semejantes y convence a los que no tienen fe en Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas.

     

    Sólo a través de la fe y la meditación en el ahora podemos empezar a conocer, controlar y anular el ego. A través de esa fe, poco a poco experimentamos los beneficios y recompensas que llenan nuestro ser. La paz y el puro amor se van introduciendo en nuestra vida y al alimentarlos día a día nuestra existencia se llena de pura alegría, de cada vez más y más hasta llegar a un estado de plenitud. De lo contrario, al seguir los dictámenes del ego no encontramos esa plenitud deseada, si no todo lo contrario.

     

    Toda acción hacia nuestros semejantes tienen que hacerse desde el corazón, respetar los valores universales, entender que todos somos hijos de Dios, de la Energía, del puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. Entender que todos somos iguales y lo que le hagamos al prójimo, nos lo estaremos haciendo a nosotros mismos. En el ahora, nuestras mentes son una y nuestro espíritu también. Por eso, al ser uno, todo lo que hagamos al prójimo nos lo estamos haciendo a nosotros mismos. “Siembra amor y recogerás amor. Siembra odio y recogerás odio”. Todo lo que pensamos, sentimos y hagamos repercute en nosotros mismos.

     

    El último punto nos habla sobre la creación y comunicación.

     

    Para el ego es difícil entender que somos uno, que todos somos lo mismo porque vive separado de Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. Esta separación define su existencia y toda comunicación e información de unión con el puro amor, la fuente, energía etc.. será punto de ataque y separación.

     

    Para el espíritu le es fácil entender que somos uno. En el ahora no existe el pasado ni el futuro, en este eterno estado todas las mentes son iguales, no hay ego. Por consiguiente todas las mente son una. Son como una gran bola de mercurio dentro de diferentes termómetros de diferentes tamaños y diferentes colores. Si rompemos todos los termómetros, el mercurio se une formando un solo cuerpo uniéndose entre sí. En este ejemplo el mercurio sería nuestra mente y los termómetros nuestros cuerpos en donde se almacena nuestra mente.

     

    El espíritu sólo responde a la verdad y la verdad es todo lo que emana de Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. Está en completa comunicación con todo lo que es verdad. Por el contrario, para el ego todo es ilusión y la ilusión es todo lo que no es verdad, todo lo que no emana de Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. Todo lo que fabrica el ser humano que realmente no necesitamos.

     

    El espíritu y la mente son parte de Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas. El ejemplo del mercurio anteriormente expuesto explica muy bien esta definición. La comunicación es absoluta, directa y obra en la completa verdad, en el puro amor. El mercurio vendría a ser Dios, la Energía, el puro amor, llámalo como más te guste o mejor te sientas, dividido en toda la humanidad. Por eso albergamos en nuestro interior los mismos pensamientos de puro amor, esta es la verdadera comunicación. Sólo el ego a través de la separación y la negación de esta verdad, distorsiona, obstruye y separa la mente de la verdadera comunicación con lo divino, con la fuente, con el puro amor.

     

    Gracias por llegar hasta aquí.

     

    Los interesados en seguir las prácticas del ahora pueden seguir con las siguientes lecciones de la 30 hasta la 36 que las encontrarán entre las páginas 657 y 664 respectivamente.

    Un abrazo.

     

     

     

     

     

     

     

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