Blog 
¿Hay vida en Marte?
RSS - Blog de Jorge Fauró

El autor

Blog ¿Hay vida en Marte? - Jorge Fauró

Jorge Fauró

Jorge Fauró nació en Madrid en 1966. Es periodista. Subdirector de INFORMACIÓN

Sobre este blog de Cultura

Acordes y desacuerdos y otros cantos de sirena.



Archivo

  • 18
    Septiembre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Carta a David Bowie

    Carta a David Bowie

    Bowie, en batín de estar por casa

    Estimado señor Jones:

    Durante los últimos meses apenas he leído noticia alguna sobre usted que no hiciera referencia a su paradero, a la celosa guardia de su privacidad, a la incertidumbre sobre su posible vuelta a los estudios de grabación o a las actuaciones en directo. Imagino que dada la plácida vida familiar de la que disfruta en Nueva York en compañía de su mujer y su hijo menor, a quienes ruego transmita mi saludo más afectuoso, todo este tipo de informaciones deben de estar haciéndole disfrutar mientras se aplica en ajustarse el batín y calzarse las zapatillas de estar por casa, pero a la vista de la proliferación de noticias y análisis sobre su regreso, me he decidido a escribirle para hacerle un ruego, desde la humilde autoridad que me otorga ser desde hace tres décadas uno de sus más incondicionales seguidores: no vuelva, ni se le ocurra.

    Como deduzco que no habla usted mucho con periodistas ya le informo yo. Supongo que lo habrá leído en el New York Times o visto por alguna cadena de cable, pero ya le digo que en el mundo mortal la cosa está muy mala. Hace días pude ver una imagen de su amigo Mick Jagger tomada en un estudio de grabación de París, presto a registrar un nuevo álbum con los Stones. Me encantan los Stones y admiro profundamente a Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts, pero saber que se van a embarcar en otra gira me causa un poco de congoja y cierta angustia en el plexo solar. Nadie duda del genio y la profesionalidad de los autores del Sticky fingers, y mucho menos de las ganas de disfrutar sobre un escenario, porque no debe de haber sensación siquiera aproximada, pero temo que apelar a la nostalgia les haga perder su grandeza. Y yo no quiero que eso le ocurra a usted, y mire que lamento no haberle visto y oído más que en fotografías y reproductores de audio (señor Jones, suspendió su última actuación en España por un problema médico y tuve que devolver la entrada), pero su reaparición no va a mejorar el conjunto de su obra; un nuevo disco o una nueva gira no van a superar jamás nada que no haya hecho ya en una vida artística que suma casi 40 años.

    Esta mañana he vuelto a escuchar Station to station, su disco de 1976, el octavo de su carrera y uno de mis favoritos. Y mientras me deleitaba en su audiencia, me pregunté: “¿Si vuelve podrá superarlo? Podrá hacer algo mejor que Heroes, que Scary Monster, incluso que Heathen, su vigésimosegundo álbum, su último grande, grabado en 2002?” La respuesta ha sido un melancólico no.

    He estado atento en los últimos años al regreso de algunas bandas: The Doors, Queen, Guns’n’Roses, y no hay que ser crítico musical para concluir que el que se va no vuelve, que en las retiradas hace mucho frío y volver no presupone encontrar de nuevo el calor del talento, la crítica y el público. Bien es verdad que usted no se ha ido jamás, como no se han ido los Stones; posee, señor Jones, una carrera brillante, prácticamente insuperable, llena de herederos. No es posible cuantificar cuánto le deben el punk, la nueva ola madrileña y la británica de finales de los 70, los nuevos románticos, el brit pop, Placebo, Suede o The Darkness, Nick Hornby o Ray Loriga, Cameron Crowe o el sonido Manchester. El propio Morrissey debe de estar aguardando egoístamente su anuncio definitivo de retirada para coger el relevo y entrar en el Olimpo.

    Muchos, sin ni siquiera saberlo, desarrollan y pulen su arte gracias a usted, y me alegro de verdad de que se negara a participar en la clausura de los Juegos Olímpicos de Londres, como también me agrada que tampoco lo hicieran los Stones. Nada tan poco creíble como ver a Keith Richards actuando delante de un puñado de medallistas olímpicos enemigos del tabaco. Por eso, porque sé que es usted inteligente y jamás ha dado un paso en su carrera que no haya estado milimétricamente medido, le pido por favor que no vuelva, y que quede en las enciclopedias y hemerotecas como lo que para mí sigue siendo hasta ahora: el más grande.

    PS. Un saludo a la familia

     

    Síguelo en Facebook

    Sígueme en Twitter

    Escucha en Spotify la música de ¿Hay vida en Marte?. Haz clic aquí

    Si quieres leer post anteriores de ¿Hay vida en Marte? Haz clic aquí

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook