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Enric G. de San Miguel Gutiérrez de San Miguel Figuera

Trabajador en un hospital.Colaborador de Revista Ulises(edit Liebre de Marzo), Webislam, Instituto de Indología y otros medios, ocasionalmente.Traductor(inglés-español) Free lance.Nací en Mahón,1971.Vivo en Palma

Sobre este blog de Sociedad

Trataré en la medida de lo posible de traer a presencia con la escritura enfoques que no son muy frecuentes en los medios de comunicación, así como traducciones.En la medida en que mi trabajo me lo permita, y no esté muy cansado, trataré de actualizarlo con frecuencia.Posiblemente introduzca fotos h...


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  • 09
    Enero
    2014

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    Velas sobre el mar

    Todo ser humano que se haya sumergido en el mar sabe que el silencio que se percibe es de una dimensión desconocida en la superfície y atraviesa todas las entrañas del ser, envolviéndole. Si, por ejemplo, una embarcación surca las aguas, aunque esté a una distancia considerable del submarinista, éste la escuchará como un zumbido molesto que irá amplificándose a medida que las distancias se acorten.

    Este bendito y prístino silencio lleno de vida , misterio y transparencia podría(http://www.elmundo.es/ciencia/2014/01/06/52ca9224ca4741e6608b456e.html) estar en peligro.

     Además hay que darles las gracias a las malas compañías de los gobiernos por su delicado y desgraciado (mar)keting

    http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/01/08/valencia/1389207641_491621.html

    Durante las décadas pasadas los estruendos de las excavadoras y las taladradoras llegaron a muchísimas zonas de las islas y de la costa mediterránea española. El culto al ladrillo iba de la mano de homilías  ladrillo o , si lo prefieren, de una sonrojante propaganda en forma de un  paupérrimo lenguaje quebrado  de la clase política española, otra forma de ruído destructor tan devastador como las bombas de racimo explotando sobre poblaciones civiles indefensas. La inmolación del paisaje fue una ofrenda de la clase dirigente a sus patrocinadores y algunos ' líderes ' peligrosos y descerebrados todavía hoy sacan pecho en medios de comunicación afines trayendo a colación dígitos económicos  basados en la burbuja especulativa , la devastación y la corrupción

    Ahora varias corporaciones amenazan las islas y se abalanzan sobre el Mediterráneo español, incluídas las islas. La excusa es la escasez energética de este país cuya desastrada clase política parece combatir desde  la más siniestra lógica capitalista, cortoplacista y despreciando el futuro que ellos mismos no se cansan de vendernos , apelando obscenamente   a éste como una dádiva  similar a una tierra prometida.

    Estos días pasados un forense ,  Javier Alarcón, informaba en un artículo en Diario de Mallorca  que habían sido encontradas tasas de mercurio altas en pescados extraídos de la lonja de Maó, en Menorca.

    Parece que no se saben las causas  y si se supieran y las conclusiones pudieran crear alarma social, sospechamos que las autoridades competentes  se inventarían un cuento chino como con la colza o el 11-m.

    Lo que sabemos es que el ruído mata. La armonía podría ser sepultada por decibelios asesinos y los bancos de peces no serían respetados y salvados como los bancos usureros que destrozan familias y provocan suicidios.

    Roger Garaudy en una conferencia titulada Para un Islam del siglo XXI recordaba el ejemplo de la Universidad Musulmana de Córdoba, ' un modelo a través del cual hace revivir el espíritu para desarrollar, en nuestra época, las ciencias de tal forma que no sirvan para la destrucción del hombre, sino para su expansión hacia el camino de Dios. En esta Universidad  Musulmana de Córdoba , de los siglos X al XIII, floreció la cultura en su forma total  bajo tres aspectos:

    -La ciencia:creando un método experimental para descubrir las relaciones entre las cosas y la interrelación de las causas.

    -La sabiduria:como reflexión sobre el sentido de cada cosa, de su relación con Dios, en un mundo armonioso y único, donde la vida tiene una significación y una meta

    -La fe: como testigo de que la ciencia no alcanza jamás la causa primera, ni la sabiduría el último final. La fe como conciencia de nuestros límites y de nuestros postulados. La fe como razón sin fronteras.

    Tal concepción de la ciencia y de las técnicas permitiría hoy, y es lo que da su actualidad, impedir que nos conduzcan a un suicidio planetario. ¿Cómo trabajar en este renacimiento del Islam...?'

    El Islam entiende la naturaleza como una teosofía, algo sagrado. 

     El amor por la naturaleza, por el mar en este caso, debería demostrarse. Los hoteleros deberían alojar a los piratas de Somalia para defender nuestras costas(la OTAN está para otras cosas), el pueblo les daría trabajo y pagaría sus facturas.

      Nos acordamos de los últimos escritos de Delibes, por ejemplo.  Los sabios que nacieron,  vivieron o viajaron  a las islas, con seguridad , se llevarían las manos a la cabeza hoy ante estas demenciales explosiones submarinas cerca de sus costas. Anselm Turmeda, Ramón Llull, Joan Mascaró, Cristóbal Serra, Albert Camus, Walter Benjamin,  Robert Graves y otros.

    Y el pueblo sensible, claro, también. No sólo los pescadores...

    Visualizar esas detonaciones submarinas y su impacto sobre el medio no tiene nada de poético y mucho de apocalíptico. El viejo Mediterráneo sobre el que tántos pueblos y culturas encontraron su modo de vida contempla hoy el avance de  los más despiadados piratas, legales, respetados y bendecidos por los gobiernos. Si un agujero negro emergiera de las profundidades y se los tragase, quién sabe si  los niños que hoy juegan en un parque podrán alejarse de la podredumbre y  contemplar en una décadas la ' diversidad infinita de lo inasible' intacta,  ' el mismo mar de todos los veranos...', celeste como nosotros lo encontramos cuando éramos niños...

     

     

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