Blog 
HATI HATI
RSS - Blog de Enric G. de San Miguel Gutiérrez de San Miguel Figuera

El autor

Blog HATI HATI - Enric G. de San Miguel Gutiérrez de San Miguel Figuera

Enric G. de San Miguel Gutiérrez de San Miguel Figuera

Trabajador en un hospital.Colaborador de Revista Ulises(edit Liebre de Marzo), Webislam, Instituto de Indología y otros medios, ocasionalmente.Traductor(inglés-español) Free lance.Nací en Mahón,1971.Vivo en Palma

Sobre este blog de Sociedad

Trataré en la medida de lo posible de traer a presencia con la escritura enfoques que no son muy frecuentes en los medios de comunicación, así como traducciones.En la medida en que mi trabajo me lo permita, y no esté muy cansado, trataré de actualizarlo con frecuencia.Posiblemente introduzca fotos h...


Archivo

  • 19
    Abril
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    La sal olvidada

    Se aproxima la temporada turística. Ahora que los ingleses están al caer( vaya, parece humor negro, no, no piensen mal...), y muchos alemanes competirán en desmanes con sus homólogos británicos, nos encantaría desmarcarnos de este lupanar con vistas al mar, y salir de la isla hasta la segunda quincena de un originario Amanecer.  Descubrir los tesoros de Damasco entre explosiones de mercenarios armados por Occidente, caminar entre las ruinas del museo de Bagdag bombardeado y saqueado por los civilizados defensores de la democracia, conocer sufís en las montañas de Pakistán rezando para que un avión no tripulado dirigido desde Texas no vomite fuego amigo sobre este fan de Jefferson airplane. O África, montar en camello entre las ruinas de Trípoli deconstruída por los ejércitos libertarios de la OTAN. O dejar mis huellas sobre el desierto de Mali y cruzarme con soldados franceses que me harían recordar que todo ha ido a peor desde que Céline escribiera Viaje al fin de la noche.¿ O a mejor?  O Cachemira, o Palestina, hacernos piratas tamiles   en un lago helado de Canadá y acariciar los cisnes de Finsbury Park, y de la Almudaina, también. Perdernos al atardecer en los cementerios floridos y  desaprender la historia leyendo los signos de las piedras entre hiedras, o montar en bicicleta sobre la pista de  un portaviones en llamas en el mar vivo, o reverberar indios sioux en las flores amarillas de los cactus y verlos revivir y volver a creer en América, desmentir a David Bowie. Las cigüeñas levantando el vuelo en el Sur sin chemtrails sobre ellas.  O desaparecer entre la niebla que sepultase para siempre la siniestra pompa de Westminster. No haber bebido nunca Coca-Cola, no haber pisado nunca el Vaticano, no haberme puesto jamás una corbata, ni haber entrado en un  un museo.No haber formado parte de esta prostitución universal.  Ni parásitos, ni la mancebía de los políticos  corruptos. Volver a bañarme en el ganges, el agua fresca de Rissikesh y cruzar el puente dubitativo entre multitudes inocentes, las playas de Formentera desiertas de la mano de aborígenes que hubieran huído de las reservas , volver a los submarinos republicanos y arrojar toda la cerveza por la borda entre cánticos de libertad bajo las estrellas, liberar Palestina plantando una Palmera en el muro destruído de Pink Floyd, esperar a las grullas en las islas que amo y volver a creer en la poesía, subirme en un tren en la India rumbo al Sur o en un mercante , zozobrar si cabe,  y descubrir a Jonás feliz, despidiéndose del vientre de la ballena y volver a puerto con los delfines bajo un cielo rojizo, el cemento pulverizado, los banqueros, el clero y los armeros, mediadores , psicópatas y  explotadores desahuciados, la conciencia recobrada, centrífugo y centrípeto , endógeno y exógeno el Amor morando en las almas hacia la Luz... 

     

     Nota: Aunque sea obvio,  recuerdo que este texto pretende ser ' literario ' y que el personaje que fluye a través de las palabras es distinto de la persona que lo escribe. Como musulmán , acepto el decreto de Allah , con paciencia y agradecimiento, y no lamento a nivel personal absolutamente nada. No hay escisión, todo tiene una razón, una causa aunque con frecuencia sólo percibamos la apariencia

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook