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Blog HATI HATI - Enric G. de San Miguel Gutiérrez de San Miguel Figuera

Enric G. de San Miguel Gutiérrez de San Miguel Figuera

Trabajador en un hospital.Colaborador de Revista Ulises(edit Liebre de Marzo), Webislam, Instituto de Indología y otros medios, ocasionalmente.Traductor(inglés-español) Free lance.Nací en Mahón,1971.Vivo en Palma

Sobre este blog de Sociedad

Trataré en la medida de lo posible de traer a presencia con la escritura enfoques que no son muy frecuentes en los medios de comunicación, así como traducciones.En la medida en que mi trabajo me lo permita, y no esté muy cansado, trataré de actualizarlo con frecuencia.Posiblemente introduzca fotos h...


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  • 29
    Octubre
    2012

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    Islandia y España

     Después de leer este artículohttp://www.voltairenet.org/article176306.html , sobre la solución islandesa a la crisis económica, escribo a Juan Wilhelmi( entrevistado en entradas anteriores), preguntándole si es exportable la solución islandesa a España. Esta es su respuesta:

    . Paso a exponerte mi opinión. En

    las solución Islandesa a la crisis hay dos aspectos diferentes: a) lo

    que han hecho; b) por qué han podido hacerlo. Examinando los dos

    podemos darnos cuenta si imitar a los islandeses sería una salida para

    nosotros. En Islandia no se ha dejado quebrar los bancos sino que se

    los ha nacionalizado, con lo cual el dinero necesario para reflotarlos

    no ha ido, como en el caso español, de las finazas públicas a manos

    privadas sino que se ha quedado en la esfera pública. Además, el

    gobierno islandés, ha rechazado pagar la deuda que sus bancos tenían

    con inversores extranjeros, principalmente pequeños inversores cuyos

    ahorros habían sido colocados en Islandia por intermediarios bancarios

    ingleses y holandeses. Esto con respecto a lo que han hecho: Pasemos a

    lo importante: cómo les ha sido posible llevarlo a cabo.

            En primer lugar, se debe tener en cuenta que el número de habitantes

    de la isla apenas sobrepasa los 350.000, esto es, los de una ciudad

    mediana española como Granada. Esto les ha permitido utilizar formas

    de democracia directa que en un país mediano – grande como España no

    son concebibles sin una auténtica revolución política. Todo esto me

    recuerda el título de una obra de economía escrita por E. F.

    Schumacher a principios de los setenta: “Small is Beautifull”. Eso es

    todavía más cierto en política que en economía, pero no solamente se

    trata de que sean pocos sino de que los islandeses viven en la

    tradición de una democracia directa de una forma que para nosotros es

    inimaginable. En una sociedad como la islandesa realmente existe la

    posibilidad de comunicación directa entre el conjunto de los

    ciudadanos, que, por ello, están menos expuestos a las manipulaciones

    de los medios de comunicación de lo que lo estamos los habitantes de

    los países más grandes. Por último, el reducido tamaño de sociedad les

    permite a los islandeses tener la idea un destino común que les

    permite tomar medidas contra los políticos y banqueros que son

    percibidos como enemigos del destino colectivo a los que se les puede

    pedir cuentas.

            A esta razón fundamental de porqué han podido enfrentarse con éxito a

    la crisis se unen alguna otras más técnicas. Aunque el monto de esa

    deuda, aunque enorme en relación con el PIB y el número de habitantes

    de  Islandia, es enorme, en cifras absolutas no puede compararse con

    la deuda actual de España o Italia. Si se une esto a la poca fuerza

    institucional de los acreedores, se comprende que los islandeses han

    sido valientes, ya que tenían posibilidades de salirse con la suya.

            Por otra parte Islandia es un país cuya principal riqueza son las

    pesquerías, una industria que depende poco de la financiación

    internacional y que goza de mercados de exportación estables y sobre

    todo que no está dominada por compañías y bancos multinacionales. Esto

    último es de una relevancia enorme.

            Una emigración numerosa, con las remesas de divisas consiguientes, y

    un descenso del nivel de vida general que no ha sido tan dramático

    como en los países del sur de Europa, dado el alto nivel del que se

    partía, ha sido otro de los factores que han llevado a una rápida

    recuperación. Veamos ahora si la “revolución” islandesa puede ser un

    modelo para España. En primer lugar, podemos dar por sentado que es

    una fuente de inspiración, pero tras ello creo que sería imposible

    tomarlo como modelo.

            En primer lugar hay que señalar que en España somos 47 millones de

    habitantes sin tradición alguna de democracia directa (yo diría que

    sin tradiciones de democracia a secas), y eso es un factor importante.

    Estamos dominados por unos medios de comunicación abyectos que cumplen

    perfectamente su función. Hay una gran cantidad de gente convencida de

    que la causa de la crisis es que hemos vivido por encima de nuestras

    posibilidades y de que el principio económico por el que se rige la

    economía domestica: “no puede gastar más de lo que se ingresa”, es

    valido para la economía de un Estado. Contra esto es difícil luchar

    . La prensa

    alternativa es importante porque ayuda a clarificar las opiniones de

    una minoría de personas de buena voluntad pero, por el momento, se

    dirige a los “ya convencidos” y tiene poca relevancia a la hora de

    crear un clima de opinión general.

            Los ciudadanos de los Estados grandes viven aislados entre sí, no

    teniendo más contacto con la realidad social que la que ofrece su

    entorno personal y las manipulaciones de los principales medios de

    comunicación. La mayoría de la población puede estar desesperada pero

    nada en torno suyo les ofrece alternativas. Siempre habrá un partido

    protesta de corte fascista o, en el caso de España, un demagogo

    nacionalista – burgués como Mas, que desvíe sus energías hacia los

    objetivos que más  le convienen. Nos faltan, en resumidas cuentas,

    las posibilidades de comunicación directa y las tradiciones de

    democracia popular que han hecho posible la solución islandesa.

            Está claro que nuestros políticos hubieran podido manejar la crisis

    de una manera distinta a como lo han hecho. Hubieran debido

    nacionalizar las cajas de ahorros, creando una pública, desde el

    momento en que empezó a faltar el crédito. ¿Era esperable que el PSOE

    hiciera eso cuando fue Felipe González quien acabó con la banca

    publica en España? ¿Era esperable cuando el último acto de gobierno de

    Zapatero fue indultar, de manera contraria a la legislación, a Alfredo

    Saenz director gerente del Santander condenado en firme por el

    Supremo? Es casi inconcebible que Rajoy no haya amenazado a Merkel con

    el abandono del Euro, pero ¿hubiera sido esa amenaza creíble? ¿Hubiera

    permitido el Santander, el BBVA, Telefónica, Repsol, etc. no ya que la

    amenaza se hubiera llevado a cabo sino tan siquiera que se hubiera

    formulado? En cuanto a la idea de nacionalizar los grandes bancos es

    algo tan fuera del horizonte mental de nuestros políticos como la que

    puede tener el rey de rebajarse el sueldo a mil euros para dar

    ejemplo. Una minoría de gente puede tenerla pero ¿con qué fuerzas

    cuenta para imponerla? Es relevante que entre las consignas de 15 M.

    esta reivindicación no apareciera mientras abundaban las beatíficas

    vaguedades como “Democracia económica ya”, que suena como el famoso

    primer artículo de una antigua constitución que rezaba: “Todos los

    españoles serán buenos y benéficos”.

            El rechazo a pagar la deuda no hubiera afectado a pequeños inversores

    como en el caso islandés sino a los más grandes bancos del continente,

    entre los que, naturalmente, están los grandes bancos españoles.

            Seguir el modelo islandés requeriría, nada más y nada menos, que el

    pueblo español tuviera las energías necesarias para tomar su destino

    en sus propias manos, y si esto sucediera ¿por qué habría de

    conformarse con volver a la situación anterior a la crisis que ya era

    detestable y no avanzar hacia una sociedad libre del capitalismo?

         

     

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