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Enric G. de San Miguel Gutiérrez de San Miguel Figuera

Trabajador en un hospital.Colaborador de Revista Ulises(edit Liebre de Marzo), Webislam, Instituto de Indología y otros medios, ocasionalmente.Traductor(inglés-español) Free lance.Nací en Mahón,1971.Vivo en Palma

Sobre este blog de Sociedad

Trataré en la medida de lo posible de traer a presencia con la escritura enfoques que no son muy frecuentes en los medios de comunicación, así como traducciones.En la medida en que mi trabajo me lo permita, y no esté muy cansado, trataré de actualizarlo con frecuencia.Posiblemente introduzca fotos h...


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  • 12
    Septiembre
    2013

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    Durian

     Ya había anochecido, circulábamos en coche y vimos un camión lleno de durians al borde de la carretera. El coche se detuvo, y salimos a comprar unos cuantos. En los países del sudeste asiático es muy popular y es conocido como ' el rey de las frutas '. Bromeamos un buen rato con los vendedores y mi mujer regateó el precio con ellos, dándoles a entender que el hecho de que yo fuera pule( ' guiri ') no implicaba que asumiéramos ciertos actos volitivos reservados a personas, que en su derecho, se muestren laxas y no expongan cierta  reciedumbre en los tratos comerciales. Después de pagar y echarnos unas risas, al poco tiempo llegamos a casa y en el jardín, mi suegro partíó por la mitad con un cuchillo los durians. La noche era hermosa, no podía dejar de observar y tocar el coriáceo(en el sentido táctil ) fruto, bello y extraño para mí,  un mediterráneo. De un color verdoso su forma exterior se asemejaba al menos en parte a ciertas criaturas que habitan en los fondos de los mares. Acaricié las afiladas puntas y a mi suegro- como ya he dicho- le costó no poco trabajo abrir por la mitad cada fruto. Mi esposa y mi hija estaban expectantes y contemplamos todo el proceso como si de un ritual se tratase.

    Este exótico fruto es originario de Brunei, Indonesia y Malasia. Aunque hay treinta especies conocidas , parece que sólo nueve se destinan al consumo humano. El árbol puede llegar a medir hasta cincuenta metros de altura. Es un fruto estacional y su temporada dura de junio hasta agosto.  Su pulpa de un blanco similar a una cargazón celeste, es utilizada en una variedad de platos dulces y tradiciones en las cocinas del sudeste asiático. La pulpa cremosa rodea una gran semilla del tamaño de un pulgar, y a veces el blanco se transforma en un amarillo con un brillo pálido. 

    La suavísima pulpa se deshacía en los labios, el sabor de un dulzor evocador y penetrante- para quien esto escribe-  me remitía a  paisajes y lugares ignotos, y no era abundante. Contrastaba  la voluninosa forma y peso del fruto, con la  cantidad destinada al consumo humano, aunque su intensidad y único sabor hacía que sin duda mereciera la pena la experiencia.

    Este fruto es muy calórico y rico en minerales y vitaminas. Aunque ya era medianoche,  amanecimos prematuramente y nuestros cuerpos se revitalizaron en un instante. A mi hija le encantó, y desde entonces hemos repetido el ' ritual'. El fruto del durian es un gran antioxidante con una concentración de vitamina C estimada en un 33 por ciento y además entre sus muchas propiedades salutíferas está la de proteger el colon. Contiene además vitaminas B-5, B-6 y B-1, así como minerales diversos, entre ellos hierro y magnesio.  Es portador además de un aminoácido esencial que metaboliza en el cuerpo la serotonina y la melatonina.

     

    Allah- alabado , glorificado y ensalzado Sea- quiso que la pulpa comestible de este maravilloso fruto no fuera abundante, pero en Su Misericordia, infundió en ésta las  más benignas y saludables  propiedades para aquellos que quieran regenerarse con su sabor, antesala de una profunda transformación que acrisola y purifica el cuerpo. La bellísima forma del durian, sí, escondía un misterio...

     

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