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EL RINCON DEL FUNCIONARIO
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Sobre este blog de Mallorca

Blog dedicado a analizar la actualidad económica y política de la Región de Murcia, así como a debatir sobre las Administraciones Públicas


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  • 11
    Julio
    2011

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    FUNCION PUBLICA. NUEVO JEFE

    ¿Qué hemos hecho para merecer esto?. Se preguntan muchos empleados públicos ante el nuevo nombramiento de quien debe dirigir uno de los mayores departamentos que tiene la Administración Regional: la Dirección General de Función Pública.

     

    Al nuevo Consejero de Economía y Hacienda, como a muchos otros consejeros, le siguen lloviendo paracaidistas, pero a Salvador Marín el suyo le viene con regalo sorpresa.

     

    El entonces candidato Valcárcel prometió públicamente a Amador López que no se preocupara por su futuro, que tendría hueco en forma de alto cargo de la Comunidad Autónoma. Y vaya que si ha cumplido su palabra. Hasta aquí todo normal, si entendemos por normal los diferentes compromisos de partido con que se tiene que enfrentar cualquier presidente.

     

    A pesar de que ya entonces se sabía que había muchas papeletas para que el contencioso administrativo interpuesto por la UTE  (Unión Temporal de Empresas) de la que forman parte conocidos empresarios murcianos, entre otros el mismísimo Miguel del Toro (Presidente de la CROEM) le jugara una mala pasada al ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, y más concretamente a la actuación de su concejal estrella, el ahora flamante Director de Función Pública, el Presidente, como hombre de palabra que es, ha decidido tirar para adelante, sabiendo que esto no le supondrá la más mínima merma en su credibilidad.

     

    Que uno pueda perder un contencioso es hasta lógico, incluso no tendría por qué ser una rémora en la mochila de uno mismo,  el problema viene tanto en  la forma como en el fondo del proceso.

     

    La sentencia número 269 del juzgado contencioso administrativo número 4, es contundente, anulando el Acuerdo de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento, por no ser conforme a derecho, y acordando se proceda a la liquidación de las cuantías correspondientes, es decir, 5.864.604 por obras ejecutadas junto a sus intereses legales, 698.000 euros satisfechos al Ayuntamiento como compensación económica del contrato, mas 1.160.091 del valor de los terrenos escriturados a favor del Ayuntamiento, suma y sigue, 838.061 por los honorarios derivados de la redacción de proyectos y dirección de obra, y por si faltaba poco, se le reconoce al recurrente, el derecho a percibir el 6%  del precio de las obras dejadas de realizar en concepto de beneficio industrial. Y como dice el popular anuncio, como el final es lo que importa, estaríamos hablando de un montante superior a los nueve millones de euros.

     

    Pero lo más llamativo de la sentencia viene recogida en dos actuaciones de la propia corporación que el juez tira por tierra, y  que ha sido lo que ha dado lugar a que muchos funcionarios estén temblando si el nuevo responsable de miles de personas actúa así.

     

    El primero de ellos, viene dado por la ejecución de un Centro de Interpretación, año 2006, y que el Ayuntamiento alega para la paralización de las obras la existencia de restos arqueológicos, el problema surge cuando se demuestra que siete años antes, 1999, la corporación tenía ya constancia de la existencia de dichos restos, actuando negligentemente al licitar dichas obras sin prever esta situación.

    El segundo, y más sangrante, aparece cuando el Ayuntamiento tenía que transmitir al adjudicatario la titularidad de la parcela que ocupaba el actual campo de fútbol, pero la sorpresa saltó cuando se comprobó que la corporación no era la propietaria única de dicha parcela, y como bien dice la UTE, “si el Ayuntamiento hubiera actuado con la diligencia exigible, el mero examen de las titularidades catastrales del ámbito de actuación, hubiera sido suficiente para enterarse de que no era propietario del suelo que debía entregar como pago”.

     

     

    Así, que si los argumentos para recurrir el auto que ha anunciado la corporación municipal son los mismos que se han utilizado para este, lo mejor que pueden hacer los caravaqueños, es ir preparando el bolsillo para hacer frente al desaguisado en el que les ha metido su corporación, y los empleados públicos ir en peregrinación a la ciudad santa a ganarse el jubileo, el problema es que el siguiente es en el año 2017.

     

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