Blog 
El blog de Pilar Garcés
RSS - Blog de Pilar Garcés

El autor

Blog El blog de Pilar Garcés - Pilar Garcés

Pilar Garcés


Archivo

  • 24
    Marzo
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    En la sauna con Bauzá

    No digan nunca que al president de Balears le falta un hervor, ni siquiera un vapor. En un desayuno informativo capitalino, el jefe del Ejecutivo autonómico confeccionó una metáfora delirante sobre el problema de la financiación autonómica, con España como un selecto club deportivo.

    Confieso mi perplejidad. Vi el titular “y el que quiera sauna, que se la pague”, ofrecido por nuestro president José Ramón Bauzá en el marco de un acto de empaque en Madrid, con dos ministras entre el público, y pensé que el farmacéutico que hay en él avisaba de la inminencia de la operación biquini. Pero no. El prócer estaba componiendo una metáfora, y ya se sabe que dicha figura retórica nace y se alimenta del acervo cultural y subconsciente de cada cual, que no todos hemos nacido Gustavo Adolfo Bécquer. Para el líder balear, España es un gimnasio donde unos pagan toda la cuota y reciben a cambio la posibilidad de trotar hacia ninguna parte en la cinta corredora y poca cosa más, mientras que otros abonan mensualidad con descuento y reciben “taquilla y toalla”, dijo textualmente. Y ahí fue donde clamó por la sauna para quien se la trabaje. Jopé, cuánta brillantez intelectual. No sé si el presidente de Extremadura, José Antonio Monago, hacia quien iba dirigido el sudoroso mensaje habrá pillado la indirecta. A lo mejor es más de letras.

    Incluso yo, seguidora fiel de la oratoria de Bauzá, al principio me perdí en la atlética alegoría. Teclear en Google “sauna” y “PP” no me ayudó, pues volvieron a mí las andanzas del exconcejal Rodrigo de Santos en locales nocturnos de Palma con una tarjeta de crédito municipal, y las aventuras de la cuadrilla de prebostes locales en el club de alterne Rasputín de Moscú, con factura de servicios variopintos presentada al Parlament. He ahí unos cuantos que quisieron expandir sus poros a costa de los ciudadanos de baleares, como las comunidades del sur. Os van a dar a todos los parásitos una clase de zumba nuestros representantes del archipiélago. Al menos, hasta que toque votar en el Congreso de los Diputados, que entonces obedecerán a Mariano Rajoy, quien dirige en silencio la sesión de spinning.
       
    Pero si para Bauzá España es un club privado, glamuroso y con baño turco si lo puedes pagar, para su conseller de Agricultura el Parlament resulta equiparable al vestuario de un gimnasio de medio pelo, un sitio que se presta al chiste barato entre socios que comparan sus bíceps mientras se ponen los calcetines. En efecto, Gabriel Company por poco le gana a su jefe en lo que a retórica ramplona se refiere. Lejos de dar explicaciones en la Cámara balear sobre el desparrame de tarjetas verdes pagadas con cargo a nuestros impuestos en la finca pública de Son Real, y sobre las sucesivas mentiras que empleó para tapar los hechos una vez difundidos, se limitó a confeccionar una fábula en la que el ganado caprino tenía la culpa de todo, y en especial el “macho cabrío” que se chivó del desaguisado. Olé Samaniego, ya vemos por dónde vas. Conocido casi exclusivamente por broncearse en aguas de Cabrera empleando medios públicos, su fijación con las cabras debe tener algún significado. O es aries como yo, cosa que me disgustaría en extremo, o cree que los balidos de estos pobres animales significan que lo está haciendo de maravilla y por eso se crece. En cualquier caso, su respuesta de mal gusto en relación al escándalo del basural en el espacio protegido que debería cuidar consta ya en acta parlamentaria. Para que no se olvide nunca, que la ciudadanía es muy cabra loca.

    Mira aquí todas la ilustraciones de Elisa Martínez para El Desliz

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook