Blog 
El Análisis
RSS - Blog de Alejandro Vidal

Sobre este blog de Deportes

Un espacio en el que analizar todo lo relacionado con el RCD Mallorca: fichajes, encuentros, jugadores, temas institucionales, etcétera.


Archivo

  • 01
    Diciembre
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Por acción u omisión

    El Real Mallorca SAD está en crisis desde hace no menos de seis años. Lo de ahora es una guerra civil con todas las de la ley, que ha sido abonada irresponsablemente por algunos consejeros y accionistas con el único propósito de alimentar sus cuitas y venganzas personales. Una lucha fratricida contra el único socio directamente vinculado al fútbol en todas sus facetas y que, por añadidura, es titular mayoritario y, por lo tanto, quien más dinero ha invertido en el club, no en la simple adquisición parcial de propiedad. Esto es casi la mitad del millón y medio de euros que los anteriores gestores de  la entidad se ¿olvidaron? de desembolsar debido a una ampliación de capital que durmió en la notaría pero nunca entró en el banco. Entre otras cosas.

    EL MALLORCA ACTUAL SE DIVIDE EN TRES BANDOS,  rodeados de pescadores que esperan extraer presas del río revuelto. En un frente situamos a los que han cobrado, por supuesto sin ninguna irregularidad palpable; en el otro a quienes pretenden cobrar sin haberlo conseguido hasta el momento y, finalmente, al que no ha hecho más que pagar. La sociedad mallorquina en general y el mallorquinismo en particular los tiene perfectamente identificados. La pasada semana todos se quitaron la careta, aunque alguno ya no la llevaba desde hace tiempo. El tiempo ha definido con toda nitidez los objetivos que se escondieron tras la dimisión de Cladera. Ni siquiera ha transcurrido un año antes de que hayamos conocido la trama cuyo inductor se considera víctima. Pero secuaces también los hay.


    TODOS NOS PREGUNTAMOS el misterio que encierra Son Moix, capaz de convertir su innoble planta en tan preciado objeto de deseo. Pero el  rosario de pactos, traiciones, persecuciones  y las obsesivas e hipócritas campañas orquestadas en torno al viejo Lluís Sitjar aclaran los delirantes sueños de aquellos dispuestos a cualquier cosa con tal de alcanzar el poder que su propia minoría limita. A estas alturas del guion, nadie cree en sentimientos de reciente cuño, mallorquinismo impostado que se enfrenta a evidencias incontestables. Y lo peor anida entre los consejeros que, con tal de conseguir sus propósitos, han mirado hacia otro lado y actuado contrariamente a su pensamiento y su propia religión, como reconocen en privado. Se puede pecar tanto por acción como por omisión, pero hoy día la moral es un bien de escaso valor que se encuentra a la venta en cualquier mercadillo.

    Los jugadores lo tienen muy claro y el entrenador, al fin, también. No por su victoria del sábado, sino por la coherencia de su actuación global. Oltra se ha podido dar cuenta de que disponía de recursos que todavía no había utilizado. Solamente era cuestión de activarlos, de no otorgar el puesto en función del nombre o la procedencia, sino del rendimiento. Esta plantilla no es mejor ni peor que las del resto de equipos de la categoría. Ya lo hemos dicho. Sin embargo tiene mimbres suficientes para competir externa e internamente. Particularmente pienso que nadie tiene un ataque en el que rivalicen Geijo, Gerard, Alfaro, Víctor y, ya mismo, Hemed. Poner orden en otras líneas y solventar problemas defensivos no se adivina tan complicado.  

    A UN PUNTO DEL PLAY-OFF en apenas dos jornadas. Pero no hay que creérselo. Ningún conjunto destaca; quien gana hoy pierde mañana. Le ha sucedido al Recre, el Murcia, al Depor y a casi todos los de arriba, incluido el Eibar, cuyo potencial se vio en su feudo y delante de su afición. El Mallorca ha de revalidar esos tres puntos el domingo contra el Numancia. Con humildad y entrega. Ha empezado la Liga por debajo de sus posibilidades. Ya es hora de mostrar sus poderes.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook