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Sobre este blog de Deportes

Un espacio en el que analizar todo lo relacionado con el RCD Mallorca: fichajes, encuentros, jugadores, temas institucionales, etcétera.


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  • 09
    Abril
    2014

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    No llores por mí Argentina

    Ya han leído antes que los que podríamos justamente denominar los años dorados de la historia del Mallorca están salpicados indistintamente de luces y sombras. La información que prueba el pago de doscientos mil euros de la tesorería del club a la sociedad Esfinge Veinte forma parte de la zona oscura. ¿A santo de qué iba alguien con un mínimo de sensatez a solicitar un informe ajeno sobre jugadores argentinos cuando el seguimiento que se hacía desde la secretaría técnica dirigida por Nando Pons era tan preciso como exhaustivo? ¿Por qué ni un solo miembro de la dirección deportiva conocía tan extraño e innecesario encargo?  ¿Cuál es la causa por  la que la factura en cuestión no detalla el concepto de gastos tales como viajes, desplazamientos, dietas, etc?. Son muchas las preguntas que nos podríamos hacer e interminables las respuestas que se quedan en el aire, al margen de la coincidencia de que la autora del encargo sea la misma sociedad que, años más tarde, vende al por aquel entonces director general, que más tarde lo sería de IB3, Pedro Terrassa, la mayor parte de su participación accionarial presente.

    La documentación archivada en Son Moix demostraría que el seguimiento efectuado a jugadores argentinos por personal del club, no una empresa externa, comprende un cuadernillo de alrededor de cien páginas. Es probable que hoy, alguno de sus autores, entre ellos Gustavo Siviero, haya alucinado en colores al comprobar la evidencia de un trabajo paralelo.  No fue oro todo lo que relucía y, como leemos en la Biblia, la primera piedra la tira cualquiera y habla y pretende aleccionar y presumir de mallorquinismo quien más tiene que callar. Puestos e pagar auditorías forenses, habría que remontarlas bastante más atrás que tres o cuatro años.

     

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