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El Análisis
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Sobre este blog de Deportes

Un espacio en el que analizar todo lo relacionado con el RCD Mallorca: fichajes, encuentros, jugadores, temas institucionales, etcétera.


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  • 10
    Agosto
    2014

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    Más que el principio, el final

    Lo sensato es que todo el cuerpo técnico del Mallorca, desde el director deportivo hasta el ayudante del juvenil, ayer mismo hubieran puesto sus cargos a disposición del nuevo manager general. Máxime si tenemos en cuenta que hubo fichajes, como el de Alfonso Pérez Muñoz, cuyas funciones aún no habían sido especificadas en su totalidad. Claro que si hablamos de cordura, Miguel Angel Nadal debería pedir explicaciones muy serias a quienes le llamaron, puesto que parece que aún no le han contratado, sin haber establecido la paz social imprescindible para tomar decisiones de determinado alcance o, lo que es lo mismo, un escenario de gobernabilidad en lugar del castillo de naipes sobre el que pretendían edificar un proyecto inexistente.

    Allá con sus enfermizas elucubraciones quienes quieran reducir el nombramiento de Aouate a un ejercicio de maniobras orquestales en la oscuridad. La situación económica y deportiva del club es la misma. En todo caso lo que ha cambiado es la perspectiva desde la que contemplarla. También se equivocan aquellos que piensan en que el israelí aterrizará acompañado de media docena de fichajes de relumbrón, de otro lado prácticamente imposibles en Segunda División. Pero en el supuesto de que el proceso que se acaba de iniciar llegue a buen puerto, se producirá la inyección de capital suficiente para impedir los sobresaltos que se auguraban a muy corto plazo.

    Al margen de las medidas necesarias e incluso imprescindibles que haya que emprender, lo verdaderamente importante de cuanto acaba de ocurrir en la planta innoble de Son Moix, es la previsión de una estructura sólida, que llevará su tiempo, basada en una solvencia contrastada y una mayoría accionarial capacitada para pilotar la nave, en lugar del guirigay en el que se han enredado el almirantazgo, los oficiales y la tripulación. No es, en definitiva , el inicio de una nueva etapa, que también, sino el ansiado final de la anterior. Lástima que algunos no esperaran a que bajara el telón.

     

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