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Sobre este blog de Deportes

Un espacio en el que analizar todo lo relacionado con el RCD Mallorca: fichajes, encuentros, jugadores, temas institucionales, etcétera.


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  • 27
    Febrero
    2012

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    Lavado de imagen, por si acaso

    Si yo fuera el jefe de Deportes de IB3 Televisió y me reservara el privilegio de dedicar todo un programa especial a Rafel Nadal, por cierto en un paréntesis de la temporada y sin venir a cuento, me sentiría decepcionado si a los tres días se fuera a un programa de Televisión Española a contar lo que se guardó en Manacor. Pero, al mismo tiempo, comprendo al tenista, porque no es lo mismo explicarse ante unos cuantos amiguetes que hacerlo frente a millones de telespectadores. Puestos, claro está, a aclarar algo de lo que nadie ha dudado, como es la legalidad de la inscripción de sus sociedades en territorio vasco. Es la diferencia entre el ventajista y el delincuente y a los Nadal, mal asesorados, solamente se les podría acusar de lo primero en el peor de los casos. 
     

    Que el de Manacor es de buena pasta queda reflejado cuando afirma su incredulidad respecto al dopaje del que se acusa a ciertos deportistas de elite. Cuando los tribunales internacionales han sancionado a ciclistas de la talla de Ulrich, Valverde, etc,  atletas y la propia policía española destapó la famosa Operación Puerto, afirmar que ningún deportista de primera línea se dopa no es ingenuidad, ni ignorancia, sino pura bondad.

    De cualquier manera, ha hecho bien en salir al paso de determinadas informaciones que ponían en solfa su imagen. Mejor coger al toro por los cuernos, antes que acabar como Arantxa Sánchez Vicario. Y más aconsejable acudir a los Tribunales que desmentir noticias. No pasemos por alto que defraudar al fisco, si se puede, es la máxima aspiración de la mayoría de españoles, sin que ello signifique que Rafel lo haya hecho, ni siquiera intentado. Tanto es así que nadie tirará la primera piedra, ni siquiera los limpios de culpa. Por si acaso.
     

     

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