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Sobre este blog de Deportes

Un espacio en el que analizar todo lo relacionado con el RCD Mallorca: fichajes, encuentros, jugadores, temas institucionales, etcétera.


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  • 05
    Abril
    2012

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    Habrá que dar tiempo al tiempo

    Por su carácter, por el club, pero también por el equipo y la idiosincracia de la afición, vería a Joaquín Caparrós antes en el Atlético de Madrid que en el Valencia y me atrevo a añadir que, con el Sevilla por delante, este sería el orden en su escala de preferencias.
    Cierto que, con independencia de su rol final en la Liga y en la Europa League, el ‘Cholo’ Simeone tiene buena prensa a orillas del Manzanares y su presencia en el banquillo rojiblanco actúa como un escudo protector de la figura de su presidente, Enrique Cerezo y su máximo accionista, Gil Marín. Destino por este motivo muy complicado.
    Mestalla es una plaza extremadamente delicada, pero por otras razones. El público exige lo que, ni por presupuesto ni calidad, sus jugadores le pueden dar, que no es sino convertirse en una tercera vía a la dictadura del Madrid y del Barça. Contra esa utopía se ha estrellado Unai Emery, al que ni la accidental baja de Ever Banega ha salvado de un linchamiento tácito e injusto.

    Lo que a Michel se le exige en Sevilla tampoco es muy lógico. La condición sine qua non impuesta para su renovación es nada menos que clasificar al equipo para la Champios League, una posibilidad matemática pero no muy realista. Si José María Del Nido cumple su amenaza, Caparrós tiene más números que el exjugador del Real Madrid para sentarse nuevamente en el banquillo del Sánchez Pizjuán.

    ¿Y el Mallorca? Ahí está la pregunta del millón y no tiene respuesta hasta que se cumpla el objetivo. En ese caso, parece evidente que no es la primera opción del técnico, aunque sí lo es para el club. Pero tampoco falta quien opina que el caché del utrerano se debería invertir en dos jugadores que eleven el nivel cualitativo de la plantilla. Sea como fuere, no ha llegado el momento ni la ocasión. Tiempo al tiempo.

     

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