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Sobre este blog de Deportes

Un espacio en el que analizar todo lo relacionado con el RCD Mallorca: fichajes, encuentros, jugadores, temas institucionales, etcétera.


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  • 21
    Diciembre
    2012

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    En busca de un refuerzo imprescindible

    Ningún entrenador tiene la culpa de que un jugador falle un penalti o, solo delante de la portería y sin guardameta, envíe el balón fuera. Pero si resulta cómplice, en mayor o menor grado, si no establece una jerarquía clara a la hora de designar al lanzador de faltas, saques de esquina o castigos máximos, y si mantiene sobre el terreno de juego al futbolista cuyos tan graves errores contribuyen a minar su propia autoestima e incluso la confianza de sus compañeros del vestuario.
    En definitiva la relación de responsabilidad entre una plantilla y su entrenador se equilibra tanto para lo bueno, como para lo malo.

    Cuando se han agotado los recursos, se producen situaciones extremas cuya solución exige decisiones no menos drásticas. Hay quien sostiene que siempre es más fácil echar a uno que a veintidós o veinticinco, pero se dan demasiadas excepciones como para aceptar esa regla sin paliativos. Los golpes de efecto a veces surten efecto e incluso son necesarios, pero puede y debe ser el propio preparador quien los de si, como es el caso, cuenta con la confianza del club.

    El Mallorca necesita indudablemente una inyección de moral, un agente interno o ajeno que haga reaccionar al equipo, que conjugue nuevamente sus individualidades. En opinión de algunos es lo que se pretende con una victoria, aunque otros creen que no es muy probable alcanzarla de no mediar ese detonante.

    Mañana, en el campo del Betis, se verá hasta qué punto cabe valorar la intensidad con la que los jugadores se emplearon ante el Athletic. Sabremos si, resultado aparte, fue una mejoría real o un espejismo en medio del desierto que estamos atravesando. Después vendrá una de descanso con tiempo para reflexionar, aunque tampoco demasiado, porque de nuevo un mal resultado agravaría la mar de fondo que agita las aguas de Son Moix.

     

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