Blog 
El Análisis
RSS - Blog de Alejandro Vidal

Sobre este blog de Deportes

Un espacio en el que analizar todo lo relacionado con el RCD Mallorca: fichajes, encuentros, jugadores, temas institucionales, etcétera.


Archivo

  • 15
    Junio
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    El cinturón aprieta, pero no ahoga

    Obviaré las marcas por aquella cursilada de no hacer publicidad gratuita, pero una de las cosas que le oía decir frecuentemente a mi padre es que resulta mucho más fácil pasar de un coche pequeño a uno grande, que dejar el de mayor tamaño y volver al más modesto.

    Hasta hace poco el Mallorca se veía obligado a desandar el camino del lujo, al que se acostumbró desafiando a sus propias posibilidades, para adaptarse a su realidad socioeconómica. Lo hacía gradualmente hasta que ha tropezado con la brutalidad del descenso que le impone montarse en un utilitario de segunda mano. Y ahí empiezan los problemas, cuando te pones al volante de una carroza en la que no te entran las marchas, falla el embrague, los indicadores bailan la conga y tienes que pisar el freno como si fuera la cabeza de tu peor enemigo, mientras tus mismísimos pasajeros se entretienen en pincharte las ruedas.
     
    En las presentes circunstancias, pocas facilidades. El comprador, consciente de tu necesidad de hacer caja, cruza ofertas a la baja y el vendedor, al que recurres para mantener el nivel competitivo de la tripulación, te aprieta en los pagos para evitar riesgos de morosidad.

    Después están los futbolistas, siempre atentos a la exigencia de las primas por objetivos, pero generalmente reacios a reducir su salario en función de sus fracasos. Son como los estudiantes que esperan un regalo por el sobresaliente, pero no están dispuestos a sacrificar sus vacaciones pese al suspenso.    
    El fútbol necesita un cambio profundo. En ningún país europeo está boyante la economía y por muchos magnates rusos o jeques árabes que vengan a invertir su dinero, el mercado exige desde hace años una regulación que impida barajar cifras impagables y pornográficamente exhibidas.

    Claro que, por suerte, hay galaxias a las que el Mallorca ni llega, ni podrá hacerlo nunca. De momento, mucho logrará si su esforzada plantilla atiende a razones. Sería una tan grata como inesperada sorpresa.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook