Blog 
El Análisis
RSS - Blog de Alejandro Vidal

Sobre este blog de Deportes

Un espacio en el que analizar todo lo relacionado con el RCD Mallorca: fichajes, encuentros, jugadores, temas institucionales, etcétera.


Archivo

  • 04
    Febrero
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    De tres en tres

    Uno puede hacer los planes que quiera durante toda la semana, trabajar para tapar todas las vías de agua y dejarse la piel en corregir los errores que le condicionan, pero el domingo llega un tipo que arbitra en Primera por la influencia de su hermano, casi tan mal árbitro como él, y el paisanaje del presidente del Comité, Sánchez Arminio, para cargarse el partido y el espectáculo a la media hora, dejando a uno de los contendientes en inferioridad numérica por unas manos inexistentes que no mide de la misma manera en función del equipo y del jugador. Merece la pena hacer memoria porque el Mallorca, perro flaco, se rasca las pulgas en el fondo de la clasificación debido, entre otras razones, a unas decisiones arbitrales nefastas, claramente influyentes en el resultado final de sus últimos encuentros.   

    LAS BULAS SIEMPRE FUERON PARA LOS RICOS y la penitencia para los pobres. Clos Gómez tuvo no menos de diez motivos para mostrar la misma tarjeta amarilla que a Luna, por jugar en un modesto, le costó la expulsión en el campo del Espanyol. Ayer, Teixeira no dudó en masacrar al visitante de Anoeta, con una segunda tarjeta amarilla a Márquez por una mano inexistente a la media hora de juego, con el agravante que ni siquiera castigó con falta una acción voluntaria de José Ángel, en el bando donostiarra. Es la diferencia que separa el criterio aplicado a conveniencia de los poderosos y, en el peor de los casos, por colegiados cobardes que se ceban invariablemente con los ocupantes del furgón de tercera clase, el de cola.         

                                                         
    TRES ERAN TRES, las hijas de Elena; tres eran tres y ninguna era buena. Como las líneas dibujadas por Caparrós. La primera, una defensa de mantequilla, algo mejorada en la banda derecha por los movimientos apreciados en Hutton, pero vencida por el centro donde Geromel y Nunes se revelan más lentos y vulnerables de día en día. La segunda, la media, desaparecida en combate. La voluntad de Nsue no suple sus carencias técnicas, Tissone no está para trotar y Martí no mejora ninguna expectativa. Víctor, fallón y frío, no presiona en defensa, ni ayuda en ataque y Gio, anoche individualista y desacertado, no puede ser el novio en la boda, el muerto en el entierro y el niño en el bautizo. 

    CAPARRÓS PARECE TOCADO, SINO HUNDIDO. Que Serra Ferrer haya sido entrenador posiblemente ha evitado su destitución, forzada por unos guarismos abrumadoramente negativos. Hasta ahora. No nos engañemos, aun con once futbolistas sobre el terreno de juego, el Mallorca no estaba haciéndolo bien. La Real, plagada de jugones dominaba aun sin inquietar mucho a Calatayud. No era cuestión de la injusta tarjeta roja a Máquez, sino de tiempo. Ni los problemas, primero atribuidos a la plaga de lesiones, después a la falta de refuerzos y ahora a las vejaciones arbitrales, vienen de ahora. Y es el propio técnico quien debería examinar tanto su conciencia como su capacidad para intentar salvar una nave con tal cantidad de vías de agua que parece imposible que se mantenga a flote.      

    LA ESTADÍSTICA ES DEMOLEDORA, pero no hace falta recurrir a ella para sacar conclusiones. Doce goles en cuatro partidos, que debieran haber sido disputados a vida o muerte, son una exageración. Si dándolo absolutamente todo, la retaguardia es tan vulnerable, tan siquiera nos atrevemos a imaginar qué ocurriría si no estuviera en juego la permanencia. Puede que relevar al maestro no sea la mejor solución para incentivar a los discípulos, aunque a estas alturas resulta evidente que al menos es imprescindible cambiarles de pupitre porque la visita de Osasuna es como la parada del autobús: o se para o pasa de largo.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook