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Sobre este blog de Deportes

Un espacio en el que analizar todo lo relacionado con el RCD Mallorca: fichajes, encuentros, jugadores, temas institucionales, etcétera.


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  • 16
    Diciembre
    2012

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    Cuando nada funciona

    Cuando uno termina un partido y confiesa su admiración por un vencedor, el Sevilla por ejemplo, que pasea su mediocridad por la categoría; se muestra incapaz de marcar un solo gol al rival más goleado de Primera, el Athletic, y se conforma con la actitud de sus jugadores; o pierde puntos ante enemigos de poco lustre, Granada y Zaragoza, contra los que se va a encontrar para no precipitarse al abismo, es que tiene un problema serio. Por supuesto hablamos del Mallorca y del consuelo que ha buscado en cada una de sus derrotas, desde la expulsión de Ximo en Getafe al penalti fallado por Víctor, o el que señalaron contra Nsue fuera del área. Todo son accidentes del fútbol que cualquier profesional que se precie tiene que asumir como parte del juego y no tal cual clavo ardiente al que agarrar la justificación de sus derrotas.

    CUANDO UNA PLANTILLA CARECE DE LÍDER o líderes, en el terreno de juego, dos de sus capitanes superan los 35 años, Nunes y Martí, o lucen estrellas de oficial sin mayor capacidad que la de cabos zapadores, el propio Martí y Víctor, es que necesita una reestructuración urgente de sus bases. Ni uno solo de los cuatro capitanes goza de la suficiente influencia para imponerse en un vestuario donde la competencia es casi nula, cualquier tuercebotas se sabe titular y la lucha por un puesto ni siquiera se perfila. Ya no digamos nada de la ausencia de un futbolista capaz de echarse a sus compañeros a la espalda en los momentos de zozobra o tirar del conjunto para superar las adversidades.                                                              
    CUANDO LOS CONSEJEROS DE UN CLUB anteponen sus cuitas personales al interés de la entidad, arman una guerra por cualquier tontería y exhiben una ambición pornográfica por ostentar el poder y el gobierno, amparados en la dictadura de los resultados; salen de gira por los medios de comunicación para usarlos como arma arrojadiza y para ocultar sus propias vergüenzas, se abre un nuevo frente y el escenario se traslada de los despachos al terreno de juego no porque afecte al rendimiento de los jugadores, sino porque cada tropiezo es munición para los traidores. La batalla en la planta noble se puede perder también a pie de campo cuando uno se rodea de socios sin escrúpulos.

    CUANDO UN ENTRENADOR QUIERE IMPONER  su libro de estilo sin valorar las características de sus discípulos, está condenado a sufrir el mismo castigo que ellos. Laudrup quiso implantar una idea de fútbol combinativo a una serie de futbolistas que no estaban preparados técnica, ni físicamente, para desarrollar este tipo de juego. Caparrós lo entendió a la primera y por eso, la pasada temporada, su desembarco surtió efecto. La tripulación sabía lo que hacía y creía en ello. Pero ahora se han cambiado las tornas. La irrupción de algunos jugones que mejoran cualitativamente al equipo ha chocado con el concepto de sacrificio y agresividad que exige el libreto del sevillano. He ahí el quid de una cuestión difícil de resolver: ¿Quién tiene que ceder? ¿Son compatibles ambas filosofías?    

    EL FÚTBOL BALEAR CAE EN PICADO y si para muestra vale un botón, la trayectoria de sus representantes en Segunda B revela los peores presagios. Suspenden los cuatro equipos. Mallorca B, desangelado, y Binissalem, inadaptado, en posiciones de descenso. El Constancia, irregular, llega en peligro y el Baleares, diseñado para el play off, se queda a once puntos del cuarto, con un proyecto variable, mientras su presidente se entretiene en pataletas infantiles con los medios. Siempre nos quedará el mercado de invierno. No es ningún chollo, pero a veces ha funcionado el remedio si la pesca fructifica. Hay que afinar el olfato y tirar del hilo. 

     

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