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El Análisis
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Sobre este blog de Deportes

Un espacio en el que analizar todo lo relacionado con el RCD Mallorca: fichajes, encuentros, jugadores, temas institucionales, etcétera.


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  • 12
    Noviembre
    2012

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    Cómo y por qué

    Entiendo el deporte en general y el fútbol en particular como una actividad competitiva, para ver a un domador jugar con una fiera amansada, me voy al circo. En consecuencia acudo impertérrito y muy poco entusiasmado a las citas en que el Madrid o el Barça juegan contra el Mallorca u otros catorce o quince equipos de Primera. Consciente de lo que va a suceder, cuándo y dónde, mi escaso interés se limita al cómo y al por qué, dos de las cinco preguntas clave que, para el periodista, configuran la noticia, inexistente tal cual novedad en las cómodas victorias de los dos imperialistas equipos españoles, con perdón del señor Artur Mas si se siente ofendido. Ayer en Son Moix no se dio ninguna de las excepciones que podrían confirmar la regla anterior, lo cual no impide algunas reflexiones.  

    TIENE QUE DARSE UN CONJUNTO DE COINCIDENCIAS para sombrear la trayectoria blaugrana o merengue. Básicamente y a saber: el débil tiene que hacerlo todo bien, el poderoso muy mal y el árbitro no ha de permitirse ningún fallo. Pues bien, empezando por el final, el señor Iglesias Villanueva debió anular el cuarto gol por fuera de juego de Alexis. Entonces el marcador señalaba 2-3 y se repite la historia del tercer tanto encajado por el Celta en el Camp Nou. ¿Terminará por tener razón Mourinho con lo de las ayuditas? Por si fuera poco, el argentino recibió un gentil obsequio de Aouate. Erró el portero. Que a los escoceses, el miércoles, les crearan más ocasiones claras que a los bermellones es un pobre consuelo, pero reconforta al fin y al cabo.          

                                                           
    LA RESISTENCIA NUMANTINA no alcanzó la media hora. De acuerdo con el postulado del párrafo anterior, los de Caparrós no lo hicieron todo bien, aunque mejoraron su actitud respecto a dos semanas antes. Sólo después del descanso, cuando se barruntaba la repetición de la manita, perdieron el miedo y trataron de competir con algo más que alejar balones del área propia al tun tun. Descubrir qué habría sucedido de no mediar la pifia arbitral acostumbrada pertenece al mundo de la futurología. Probablemente, nada. Por eso precisamente se hace tan incomprensible como innecesaria la falta de equidad que termina de emponzoñar un campeonato manipulado en su génesis.

    volver a empezar se ha de imponer el Mallorca una vez pasada la fiebre. Para cortar de raíz la sangría de derrotas precisa resetearse, volver a sus orígenes, regresar al futuro porque, a veces, es necesario dar un paso atrás para poder caminar de frente. En partidos como el de ayer, el más pequeño suele jugar al límite de sus posibilidades y el equipo superior circula con el motor más relajado. Puntuar en sus dos próximos compromisos se convierte en una necesidad y aunque las urgencias suelen ser malas compañeras de viaje, esta vez hay que asumirlas con todas las consecuencias.  

    Descubrimos cuál es la función del cuarto árbitro. Aparte de tablillero, ejerce de policía de los entrenadores. El de ayer se pasó el partido de un banquillo al otro. Por supuesto mucho más tiempo cerca del local, cuyo entrenador es bastante más nervioso. Por cierto, si Jorge Lorenzo hubiera estado tranquilo, limitándose a esperar la bajada del telón en Cheste, no habría celebrado su título mundial con una caída, que no es forma de festejar nada. Pudo hacerse daño de verdad, pero le sonrió la suerte de los campeones al salir despedido por encima de su máquina. Algo parecido en otro momento de la temporada habría dado al traste con su segunda laureada en GP. Salom tiró de paciencia, dadas las condiciones meteorológicas, para firmar su primer subcampeonato y confirmar unas muy fundadas esperanzas de cara al porvenir. ¡Bienvenido al éxito!

     

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