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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Mallorca

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 13
    Septiembre
    2011

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    TRANSLATING SOY SAUCE

     

     

     

    La alimentación es la manera más sencilla y frecuente de exportar e importar culturas. Con Translating Soy Sauce (Nuevas Recetas Ibéricas) el artista filipino Kristoffer Ardeña investigó las interferencias entre gastronomías de diferentes latitudes. Utilizando un elemento tradicional de la cocina filipina como es la salsa de soja, pidió a diversos vecinos del barrio de Mostotes, en Madrid, que preparan alguna receta tradicional española, pero a la que deberían incorporar éste elemento.

    La incorporación de un elemento extraño y lejano en nuestra culinaria diaria nos propone un horizonte más amplio de nuestra cotidianidad. Por ello las recetas que encontramos en este simpático libro más que símbolos se convierten en señales de lo que a donde podría llevarnos un acercamiento, sin riesgos, hacia lo que cada vez es más frecuente: el encuentro de culturas en mismos barrios, en mismos mercados. Y nos cuesta mucho atrevernos a incorporar a nuestra alimentación diaria otras referencias que no sean las habituales.

    La fusión es un juego amigable que incita al conocimiento, a la aceptación de lo extraño, a la mezcolanza que abre nuevas posibilidades. Si ese juego nos a abierto fronteras en el gran campo culinario, ¿porqué no instalarse en él en un campo más privado, cercano y familiar para sorprendernos con los elementos desconocidos que otras culturas han traído hasta nuestros barrios?

    El efecto soja, o el efecto cuscús, o el efecto quinoa, no son más que pequeños escalones para que nuestra alimentación diaria pueda ser más extensa, menos miedosa y deje que encasillarse en unos moldes históricos, donde lo ajeno siempre ha sido mirado con recelo. Platos como el salmorejo, el cocido o la tortilla de patatas, por poner solo unos ejemplos presentados en el libro, con unas gotas de soja, cambian y se globalizan amigablemente.

     

     

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