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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Mallorca

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 31
    Diciembre
    2011

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    MI AÑO, EN UNAS LÍNEAS

     

     

     

    Dos han sido las comidas que recuerdo con más emoción éste año. La que ofreció Nunno Méndes en el mes de enero en Madrid, dentro del festival Madrid Fusión, y la que disfruté en el Ars Natura, con Jesús Segura al mando, en Cuenca capital.

    El gran libro del año ha sido el recién llegado Modernits Cuinsine, fuente inagotable de placer culinario, que día a día voy abriendo y subrayando para centrar conocimientos. Algo parecido  a lo que supuso la llegada del libro de Harold McGee hace unos años.

    Algunas botellas de champagne serían con las que me quedaría, por lo que ellas son y por los momentos que han producido. Como esa magnifica merienda que celebramos en la terraza de Blas Cerón y que se alargó agradablemente como una culebra de noche que sube a través de las risas hasta la luna hermosa y limpia de la sierra Espuña.

    O esa cena en Venezia y Junio, con la frescura de Rialto sonriéndonos en la cocina. Cereza y Vieiras. Y la generosa sabiduría de Andrea y su viaje por los Spumantes del Véneto y su apellido francés

    Disfruté de lo lindo preparando el CULtINARIAS con mis alumnos del nuevo curso de cocina, y toda esa creación de objetos reciclados. De la misma manera que la noche unionense en que celebramos la exposición de Ángel Haro y sus Cíclopes. Un extraño y conmovedor hálito de generación viva se nos pegó a la piel esa noche en las cocinas y los salones de El Vinagrero.

    O la sencilla pero belicosa horchata que bebimos más que plácidamente una noche de Octubre en una Valencia que siempre ofrece momentos inesperados y gratificantes.

    Ha sido un año de gestos sencillos, es cierto. Pero que han sido capaces de serenarme. Seguro que el porvenir traerá buenas cosas, no me cabe duda, pero lo vivido este año ha sido como para no olvidarlo. Que lo próximo por venir tenga esas cualidades. Es de desear.

     

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